Con más de cinco kilómetros de arena virgen en pleno Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, esta playa salvaje de Almería es un paraíso para el baño, el buceo y el avistamiento de flamencos. Se trata de un rincón donde el mar turquesa, la iglesia blanca y uno de los humedales más valiosos del sureste convierten cada visita en una experiencia inolvidable.
Cinco kilómetros de playa sin artificios
Su extensión es lo primero que impacta: más de cinco kilómetros de arenal desde el Torreón de San Miguel hasta las proximidades del faro.
Un tramo que recorre diferentes tipos de fondo, arena de grano medio alternada con zonas de grava y que, gracias a sus enormes dimensiones, permite encontrar siempre un rincón tranquilo aún en los meses de verano.
La playa carece de servicios, pero esto, lejos de ser un inconveniente, es precisamente lo que garantiza su estado natural.
Las Salinas, el humedal que da nombre a la playa
Al otro lado de la carretera se extiende uno de los humedales más valiosos de la provincia de Almería, Las Salinas de Cabo de Gata, únicas en activo con producción industrial en todo el sureste peninsular. Con una capacidad de alrededor de 40.000 toneladas anuales de sal, su importancia ecológica supera con creces su valor productivo.
En este espacio se han censado más de cien especies distintas de aves. Aproximadamente el 70% de estas aparecen durante la migración, mientras que el resto viven permanentemente, aprovechando los suaves inviernos.
Sin duda, los protagonistas son los flamencos rosados, aunque también se pueden observar garzas, avocetas, patos y correlimos. Para verlos de cerca, la carretera cuenta con tres miradores señalizados:
- Salinas 1: Junto a la iglesia.
- Salinas 2: Próximo al centro de interpretación.
- Salinas 3: Con vistas panorámicas hacia el Cabo de Gata.
Los mejores momentos para disfrutar de sus vistas son el amanecer y el atardecer, cuando la luz y el movimiento de las aves hacen que la visita sea inolvidable.
La Iglesia de Las Salinas como icono visual del parque
A mitad del recorrido costero aparece uno de los símbolos más reconocibles del Parque Natural, la Iglesia de Las Salinas, construida en 1907 sobre una plataforma elevada para protegerla de la arena y el agua.
Levantada junto a las antiguas explotaciones salineras de época romana, su porche monumental y su torre campanario son la imagen más fotografiada.
Tras su restauración en 2012, el edificio funciona todos los veranos como punto de información turística.
Así es el tesoro que esconde el mar de Las Salinas
Bajo la superficie, extensas praderas de posidonia oceánica dan el color turquesa que caracteriza esta costa.
Además, cuando el mar está en calma, las aguas de Las Salinas ofrecen condiciones excelentes para el buceo, el snorkel, el kayak y el paddle surf.
Para los que prefieran ir con el viento a favor, los tramos más abiertos son los ideales para el windsurf y el kitesurf.
¿Cómo llegar a la playa de Las Salinas?
Para llegar a este espacio casi virgen hay varias alternativas:
En coche por la carretera AL-3115, que discurre paralela a la playa. Los arcenes sirven de aparcamiento informal, aunque en temporada alta conviene llegar temprano.
En bicicleta o a pie por el Sendero de los Acantilados, que conecta Las Salinas con otras playas del parque como Los Genoveses o Mónsul.
En autobús desde Níjar o Almería hasta San José, desde donde el trayecto a pie es perfectamente viable.
Si Cabo de Gata ya no te parece solo un destino de vacaciones, quizá sea el momento de explorar las opciones para comprar una vivienda en Las Salinas y despertar cada día en uno de los parques naturales más espectaculares de España.
Un paisaje que lleva décadas enamorando al cine
No es casualidad que las cámaras apunten aquí desde los años 70. Las Salinas reúnen en un solo encuadre lo que el cine busca y es difícil de encontrar: una carretera que parece no acabar, agua a un lado, sal al otro y al fondo una iglesia blanca suspendida entre el cielo y la tierra. Una composición que no necesita decorados ni iluminación artificial.
Patton (1970) fue la primera gran producción en descubrirlo, usando las salinas como campo de minas y la iglesia como telón de fondo.
Después llegaron David Trueba con Vivir es fácil con los ojos cerrados (2013), Assassin's Creed (2016) y La Casa de Papel, que usó la recta hacia Monteleva en su tercera temporada.
La misma carretera ha aparecido en anuncios de coches y videoclips, entre ellos Cosmic Girl de Jamiroquai y decenas de piezas publicitarias.
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