España conserva numerosos cementerios que van mucho más allá de su función funeraria. Todos tienen sus esculturas, panteones y tumbas, pero algunos de ellos se han convertido en auténticos museos al aire libre. De hecho, varios forman parte de la Ruta Europea de Cementerios, un itinerario cultural que pone en valor el patrimonio funerario del continente. Descubre algunos de los cementerios que visitar en España en este recorrido por los campos santos más monumentales del país.
La Almudena (Madrid)
Si te preguntas cuál es el cementerio más grande de España, se trata del conocido cementerio de Nuestra Señora de la Almudena, inaugurado en 1884 y uno de los mayores de Europa. Se extiende por unas 120 hectáreas y reúne una amplia muestra de arte funerario de los siglos XIX y XX, con panteones, capillas y monumentos de estilos neogótico, neoclásico, ecléctico o modernista.
Entre sus enterramientos figuran nombres esenciales de la cultura y la sociedad española, como el escritor Benito Pérez Galdós, el científico Santiago Ramón y Cajal o la artista Lola Flores. El recinto dispone además de zonas diferenciadas, entre ellas un cementerio hebreo.
Montjuïc (Barcelona)
En la ladera de Montjuïc, con el Mar Mediterráneo y la ciudad de Barcelona como telón de fondo, se encuentra uno de los cementerios monumentales más conocidos de España. Fue inaugurado en 1883 y su trazado escalonado se adapta a la pendiente de la montaña mediante caminos, escalinatas y terrazas.
El Cementerio de Montjuïc alberga mausoleos de gran tamaño y obras representativas del modernismo catalán. También conserva una destacada colección de carrozas fúnebres. En sus calles reposan figuras como el pintor Joan Miró, el compositor Isaac Albéniz, el artista Ramon Casas o el político Lluís Companys.
Poblenou (Barcelona)
El Cementerio de Poblenou es uno de los lugares más singulares para descubrir el patrimonio funerario de Barcelona. Su origen se remonta al siglo XVIII, aunque buena parte de su imagen actual responde a las transformaciones y ampliaciones desarrolladas durante el XIX.
La necrópolis reúne mausoleos, esculturas y nichos que reflejan la prosperidad de la burguesía barcelonesa de la época. Una de las piezas más reconocibles es El beso de la muerte, una escultura de gran carga simbólica. También atrae visitas la tumba del conocido como 'santet del Poblenou', del que se dice que concede milagros.
La Carriona (Avilés)
Avilés guarda en La Carriona una de las mejores colecciones de arquitectura funeraria de Asturias. Inaugurado en 1890, este espacio permite observar cómo las familias enriquecidas por la emigración a América, los llamados indianos, trasladaron su poder económico y social a los monumentos dedicados a sus difuntos.
En sus panteones puedes encontrar referencias medievales, neogóticas y eclécticas, junto a esculturas de ángeles, alegorías y figuras religiosas. El recinto cuenta incluso con un Centro de Interpretación que ofrece visitas guiadas. Para muchos, el cementerio más bonito de Asturias.
Cementerio Inglés (Málaga)
El Cementerio Inglés de Málaga, también denominado Cementerio de San Jorge, fue creado en 1831 para dar sepultura a los residentes extranjeros de confesión protestante que vivían o fallecían en la ciudad. Es considerado el primer cementerio protestante establecido en España.
Su carácter ajardinado lo diferencia de otros camposantos monumentales. Entre especies vegetales y caminos en pendiente aparecen lápidas, cruces, esculturas y monumentos de inspiración clásica, neogótica y modernista.
Ciriego (Santander)
El Cementerio de Ciriego, en Santander, fue inaugurado en 1893 y constituye una referencia del arte funerario cántabro de finales del siglo XIX. Destaca por su emplazamiento próximo al mar.
El recinto permite seguir diferentes itinerarios centrados en su patrimonio monumental y en las personalidades enterradas allí. Entre ellas se encuentra la bailaora Carmen Amaya, cuyos restos descansan en el panteón Agüero, perteneciente a la familia de su marido.
San Amaro (A Coruña)
A Coruña cuenta con uno de los cementerios más interesantes de Galicia: San Amaro. Abierto en 1813, se organiza en una parte religiosa, otra civil y un cementerio británico adquirido en el siglo XIX para los ciudadanos de esta nacionalidad.
El Cementerio de San Amaro reúne ejemplos de arquitectura neoclásica, monumentos colectivos y una notable presencia de simbología celta. En sus tumbas descansan más de 200 personajes vinculados a la historia coruñesa. Entre sus enterramientos se encuentra Conchita Picasso, hermana menor del pintor Pablo Picasso.
Cementerio General de Valencia
El Cementerio General de Valencia destaca por la variedad de estilos presentes en sus panteones y mausoleos. Su patrimonio funerario incluye uno de los elementos más llamativos de esta ruta: la pirámide de la familia Llovera, una construcción de inspiración neoegipcia poco habitual en los cementerios españoles.
Otro de sus espacios destacados es el Patio de los Pórticos, también conocido como Patio de las Columnas, formado por 170 columnas dóricas construidas en 1880. El recinto cuenta además con el proyecto Museo del Silencio, que propone varios itinerarios dedicados a la historia.
San José (Granada)
En Granada, el Cementerio de San José ocupa un lugar excepcional dentro del entorno monumental de La Alhambra, cerca de la entrada a los Palacios Nazaríes. Además de sus esculturas funerarias y ejemplos de arquitectura romántica, el recinto conserva vestigios arqueológicos de especial interés.
En el Patio de San Cristóbal se localizan restos del antiguo palacio árabe de Alixares, fechado entre los siglos XIII y XIV. Una combinación de necrópolis, arte funerario y patrimonio nazarí que lo convierte en una visita distinta dentro de la ciudad.
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