Alquilar un apartamento en primera línea de playa supondrá un gasto medio de unos 1.160 euros a la semana, según el estudio realizado por Tecnitasa para el mes de agosto. Este precio supone casi un 10% más frente al verano pasado, y más de un 40% si lo comparamos con el verano de 2020, saliendo de lo peor de la pandemia. Destinos como Santanyi, Ibiza y Pollensa (Baleares) o Puerto Banús (Marbella) superan los 3.000 euros a la semana, mientras que los destinos de la costa de Santa Cruz de Tenerife, Las Palmas, Cantabria y Lugo superan el 12% de aumento de los precios.
Si no has alquilado todavía casa para este verano, debes saber que vas con algo de retraso y te puede encontrar con la sorpresa de precios muy por encima de los que encontraste hace un año. Si te gustan los destinos de sol y playa y buscas algo en primera línea, el precio de los apartamento ha subido de media un 9,95% frente al verano pasado, según informe sobre precios del alquiler semanal en la primera línea de playa de las principales zonas de costa españolas en agosto del Grupo Tecnitasa.
El alquiler medio alcanza los 1.160 euros a la semana, lo que supone un desembolso medio de 105 euros más que en 2023. “El incremento en los últimos tres años es de alrededor de un 25%. El mercado inmobiliario convencional ralentiza el número de transacciones y contiene los incrementos de valor, pero en el mercado de alquiler vacacional, sin embargo, continúan incrementos promedios significativos”, destaca Fernando García Marcos, director técnico de Grupo Tecnitasa.
Este incremento de casi un 10% contrasta con la subida que se produjo en 2023, que se fijó en un 3,75 %, por debajo del IPC. Pero si se comparan los actuales precios con los de 2020, en el primer verano tras la pandemia de covid-19, la subida se eleva por encima del 40%, cuando se pagaban 826 euros de media a la semana.
Los alquileres vacacionales suben más en la costa canaria, Cantabria y Lugo
Las provincias donde más ha subido el precio de la vivienda de alquiler vacacional en primera línea de playa han sido en zonas tan dispares como las dos provincias canarias, Lugo y Cantabria, pero todas con el Océano Atlántico como telón de fondo, con incrementos superiores al 12%.
Tanto en Gran Canaria como en Tenerife, las dos islas capitalinas y donde se encuentran las localidades más turísticas del archipiélago como Adeje, Mogán, Arona, San Bartolomé de Tirajana, Puerto de la Cruz o la misma capital de Las Palmas de Gran Canaria, la subida media de los precio con respecto al verano pasado es de más de 300 euros a la semana.
Los alquileres han subido a 1.900 euros la semana en Comillas o la Playa de la Concha, en Suances; mientras que en Laredo o Santoña rozan los 1.400 euros. Mientras, en Lugo, ya no se encuentra prácticamente nada por debajo de los 550 euros, más de 100 euros de subida frente a 2023.
Desde Tecnitasa, su presidente, José María Basañez, afirma que “la demanda, tanto nacional como extranjera, se mantiene muy fuerte, y supone que esté casi todo reservado desde hace meses. Esta circunstancia apenas deja posibilidades a los más rezagados para encontrar algo de última hora”.
De Ibiza o Puerto Banús a Tapia de Casariego: de lo más caro a lo más asequible
Las CCAA que mayor diferencia de precios tienen entre lo más exclusivo y lo más económico de su región, con importes que superan los 2.000 semanales, son Galicia, Andalucía y Baleares. De hecho, los lugares más caros para veranear están en Santanyi, Ibiza o Pollensa, donde los alquileres vacacionales superan los 3.000 euros por siete días, y también en Puerto Banús (Marbella). Sanxenxo o la isla de La Toja son otros destinos privilegiados de la costa española.
Entre los destinos más asequibles se encuentran las playas del norte, este y sur de España o la Comunidad Valenciana, donde los alquileres no superan los 500 euros en ciertas localidades.
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