Información sobre vivienda y economía

La deducción fiscal por vivienda en Navarra tiene los días contados

Autor: Redacción

La deducción fiscal por vivienda en Navarra está en peligro de extinción. Y es que los cuatro partidos que tienen mayoría en el Parlamento regional (Geroa Bai, EH Bildu, Podemos e Izquierda-Ezkerra) han pactado una serie de cambios tributarios que afectarán a miles de contribuyentes.

Entre las medidas que plantean está el fin de la desgravación fiscal por la compra de vivienda a partir del 1 de enero de 2018. Por tanto, quienes se compren una casa antes del 31 de diciembre sí podrán beneficiarse de esta deducción que se aplica a través de la declaración de la renta.

Sin embargo, ese incentivo no les durará mucho. Los planes del Gobierno navarro pasan por eliminar definitivamente la desgravación por la compra de vivienda habitual a partir de 2023. Por tanto, el último ejercicio en el que será efectiva la deducción será 2022.

La medida no es baladí, sobre todo si tenemos en cuenta que en la Campaña de la Renta 2016 más de 81.000 contribuyentes se beneficiaron de la desgravación por un importe total de 82,25 millones de euros.

Otro de los reveses fiscales vinculados a la vivienda será el fin de la deducción del 40% de los rendimientos que obtienen los propietarios que alquilan viviendas, salvo con una excepción: sí podrán seguir beneficiándose en el caso de que se trate de un arrendamiento que se realice a través del parque público de viviendas de Nasuvinsa. Con esta medida, Navarra se ahorrará unos 5,4 millones de euros.

También hay malas noticias para los ahorradores, ya que el impuesto que grava por ejemplo los intereses de una cuenta corriente, los dividendos o los rendimientos de los fondos de inversión subirá en un punto a partir de 2018. Esta medida permitirá a la Hacienda navarra ingresar 4,2 millones de euros adicionales.

En el caso del Impuesto de Patrimonio, el Gobierno foral quiere aumentar el máximo exento de tributación: pasará del 80% actual al 95%. No obstante, también planea reducir del 65% al 55% el límite máximo de reducción de la cuota del Impuesto sobre el Patrimonio, en el caso de que la suma de las cuotas del IRPF y del Patrimonio superen el 65% de la base imponible del IRPF.

En lo que se refiere a las herencias y donaciones, los cambios serán mínimos: en el caso de las herencias directas en vida estarán exentos los primeros 250.000 euros, mientras que en las donaciones entre cónyuges o miembros de una pareja la tributación se mantendrá al 0,8% en todos los casos.