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Menos del 1% de las hipotecas constituidas sobre viviendas en la última década sufrió una ejecución

Las ejecuciones hipotecarias sobre viviendas cayeron un 15,1% interanual al cierre de 2015, con 59.808 certificaciones. De este total de operaciones, las residencias habituales de personas físicas volvieron a ser las más afectadas con 30.334 inscripciones, lo que supone un 13,0% menos que en 2014. Este paso previo para iniciar el proceso de desahucio de una vivienda con hipoteca supone un 0,66% del total de préstamos hipotecarios concedidos para viviendas desde 2004, según el INE.

El inicio de un proceso de ejecución hipotecaria iniciada sobre vivienda no implica que acabe en desahucio pero la posibilidad de perder la vivienda, sobre todo si es la habitual, sigue siendo un problema y un drama para miles de familias en España, en particular para aquellas con todos sus miembros en paro y en riesgo de exclusión social.

El número total de inscripciones de certificaciones por ejecuciones hipotecarias iniciadas  sobre viviendas cerraron 2015 con 59.808 certificaciones, un 15,1% interanual menos. La vivienda habitual de personas físicas siguió siendo el tipo de residencia sobre la que más ejecuciones se han iniciado, con 30.334 peticiones, un 50,7% del total de viviendas. Sin embargo, este número de operaciones supone sobre la casa habitual se redujeron el año pasado un 13% interanual, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Respecto al total de hipotecas constituidas de viviendas desde 2004, el 0,66% de estos préstamos ha sufrido el inicio de una certificación por ejecución hipotecaria inscrita durante 2015. Los mayores valores se alcanzan respecto a hipotecas firmadas en 2007 y 2013, con un 0,99% y un 0,84%, respectivamente, en las que se inició una ejecución hipotecaria durante 2015.

El 59,0% de las ejecuciones hipotecarias iniciadas en 2015 se realizaron sobre hipotecas constituidas durante el periodo 2005-2008. Por concretar, el 20,6% fueron sobre préstamos inscritos en 2007, un 15,9% de las inscripciones fueron sobre hipotecas firmadas en 2006 y un 11,3% a hipotecas iniciadas en 2008.

En los datos globales por comunidades autónomas durante 2015, Andalucía (28.126), Comunitat Valenciana (17.548) y Cataluña (16.548) tuvieron las mayores certificaciones por ejecuciones hipotecarias sobre el total de fincas. Por su parte, La Rioja (539), Comunidad Foral de Navarra (566) y País Vasco (625) registraron las cifras más bajas.

En el caso particular de las viviendas por comunidades, Andalucía (16.094), Cataluña (11.165) y Comunitat Valenciana (10.751) registraron el mayor número de ejecuciones sobre viviendas. Por su parte, La Rioja (272), País Vasco (300) y Comunidad Foral de Navarra (338) tuvieron los menores.

Unificando los datos de las ejecuciones iniciadas sobre hipotecas de viviendas y las regiones, el 0,66% de las hipotecas constituidas sobre viviendas en el periodo 2003-2014 iniciaron una ejecución hipotecaria en el año 2015 en toda España. Cinco comunidades superaron la media nacional: Murcia (1,02%), Andalucía (0,93%), Valencia (0,88%), Cataluña (0,72%) y Canarias (0,70%) registraron los valores más altos. Por el contrario, País Vasco (0,09%), Galicia (0,33%) y Cantabria y Comunidad Foral de Navarra (ambas 0,34%) presentaron los más bajos.

Para Fernando Encinar, jefe de estudios de idealista, los datos anuales sobre ejecuciones hipotecarias "ratifican la mejora de la economía y la búsqueda por parte de los bancos de soluciones de refinanciación que eviten la ejecución judicial de los préstamos, reduciéndose un 15% a nivel global. Aunque las cifras absolutas son aún elevadas, por encima de los 100.000 procedimientos, solamente un 30% de las ejecuciones recaen sobre viviendas habituales, un 13% menos que en 2014. Hay que resaltar también que dos de cada tres ejecuciones corresponden a hipotecas formalizadas entre 2004 y 2008, durante los años más fuertes del boom donde los criterios de riesgo de los bancos fueron más laxos. Es de esperar que durante 2016 continúe esta reducción del volumen de ejecuciones iniciadas, tanto por la mejora de la economía como por la propia madurez de las carteras, donde los préstamos de peor calidad ya han entrado en fase de ejecución en estos años anteriores”.

Los datos del INE sobre ejecuciones hipotecarias proceden del Colegio de Registradores de la Propiedad, Mercantiles y Bienes Muebles de España. Estos son provisionales, los definitivos se publicarán transcurridos dos trimestres.