Cualquier trabajadora en Cataluña cobra de media una cuarta parte menos que sus compañeros varones. Ésta es la cruda realidad que ponen de relieve el informe presentado por el Gabinete Técnico de Programación del Ayuntamiento de Barcelona referentes al ejercicio 2014.
En dicho año, dicen las estadísticas, el salario medio anual de las mujeres fue de 21.109 euros brutos en la autonomía, frente a los 28.744 euros que percibieron los empleados varones. La diferencia es de un 27%, algo más de una cuarta parte. En el conjunto de España la brecha no alcanzó el 26%.
La brecha se reduce mínimamente en el caso de la Ciudad Condal, donde -eso sí- los sueldos medios fueron algo más elevados en ambos sexos: el promedio alcanzó 32.868 euros en el caso de un trabajador y se quedó en 24.618 euros en el de una trabajadora. Esto significa que la mujer cobró un 25,1% menos que el hombre.
Las distancias entre las retribuciones que percibe cada sexo son una tendencia generalizada. Y es que quedan patentes en todas las franjas de edad, niveles educativos, nacionalidades y grupos profesionales. Incluso se observan en casi todos los sectores y tipos de contrato y jornada.
Las otras diferencias
El estudio, más allá de reflejar la brecha salarial entre hombres y mujeres, también pone de manifiesto las diferencias de sueldo en función de la edad de los empleados, la profesión que desempeñan, su nacionalidad o su tipo de contrato de trabajo.
Así, por ejemplo, el sueldo medio de los trabajadores de hasta 24 años fue de poco más de 8.300 euros, casi cinco veces menos que el percibido por los mayores de 65 años (alcanzó los 37.240 euros).
En el caso del país de procedencia del empleado, los mejores pagados en Cataluña fueron los españoles, con un sueldo medio bruto de casi 30.000 euros anuales, frente a los 26.747 euros percibidos por empleados procedentes de la UE, a los 16.700 euros de los del resto de Europa y América Latina, o a los escasos 14.250 euros de los procedentes de otras regiones del mundo. Dicha cantidad es un 47% inferior a la percibida por un español.
En la comparativa sectorial, los peor pagados fueron los trabajadores de la hostelería, con un sueldo medio de 15.000 euros, frente a los más de 54.000 euros que cobraron por ejemplo los empleados de las actividades financieras y de seguros. Los primeros cobran un 72% menos que los segundos.
Por último, también se produjeron fuertes diferencias salariales según el tipo de contrato de trabajo. En concreto, los asalariados con contrato indefinido cobraron de media un 90% más que los que tenían un contrato temporal, mientras que el sueldo de los empleados a jornada completa duplicó al de los que trabajaron a tiempo parcial.






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