Ecos de Barragán en Mallorca: el vibrante renacer de la ‘Casa da Praia’

Casa de Praia ha sido rediseñada fusionando la contundencia visual de Luis Barragán, creador de la ‘arquitectura emocional’, con la serenidad de la tradición balear
La fachada de arcilla natural es una serenidad terrenal en Mallorca.
Casa da Praia Salva López

Luis Barragán (1902-1988) es una de las figuras trascendentales de la arquitectura del siglo XX, creador de la ‘arquitectura emocional’. Su inconfundible estilo se caracterizó por el uso magistral de la luz natural, el agua y, sobre todo, de imponentes planos de colores vibrantes que evocan la cultura, el arte y el paisaje de su tierra. 

Esta audacia cromática encuentra un diálogo fascinante al trasladarse a la isla de Mallorca, un lugar con una herencia arquitectónica profundamente arraigada en el sosiego del Mediterráneo.

Publicidad

Casa de Praia ha sido rediseñada fusionando la contundencia visual de Barragán con la serenidad terrenal de la tradición balear, en un lenguaje contemporáneo singular que respeta la historia local unidad a la vibrante y atrevida modernidad internacional.

En el porche se aprecia la integración de tonos tierra y madera natural.
Porche Salva López

Casa da Praia, inspirada en el estilo de Barragán

El llamativo estilo arquitectónico de Luis Barragán inspiró al reconocido estudio de diseño Holzrausch para incorporar vivos toques de rosa, amarillo y naranja en esta casa de vacaciones situada en Mallorca. 

La residencia se construyó originalmente a finales de la década de los 70, una época en la que la isla experimentó un boom de construcciones vacacionales. Hoy, sin embargo, pertenece a una pareja afincada en Múnich, Alemania, que la visita con frecuencia junto a amigos y familiares, buscando un refugio que contraste con el clima y el ritmo de vida urbano del centro de Europa.

La vivienda conserva los paneles de pino originales.
Paneles de madera Salva López

Cuando comenzó la ambiciosa renovación, el estudio descubrió que la estructura original albergaba varios elementos que merecían conservarse. Lejos de optar por una demolición interna total, decidieron honrar la historia del edificio.

Mantuvieron intacta su interesante distribución en dos niveles, así como los característicos techos inclinados y los cálidos paneles de madera de pino. Como resultado de esta filosofía conservadora, el estudio realizó en su mayor parte cambios discretos de gran impacto táctil y visual. Por ejemplo, optaron por revestir la antigua y ‘genérica’ fachada blanca de la casa con un yeso de arcilla natural.

En el interior, recubrieron los viejos suelos con microcemento continuo, unificando los espacios y aportando un toque industrial y limpio que moderniza instantáneamente la vivienda.

Toda la vivienda cuenta con un suelo con microcemento continuo.
Suelo continuo Salva López

Momentos arquitectónicos: la influencia del color

Los propietarios solo tenían una petición concreta y apasionada. Como eran admiradores desde hacía mucho tiempo del arquitecto mexicano Luis Barragán y de su magistral uso de paredes con bloques de colores vivos, pidieron a los diseñadores que encontraran la manera de plasmar lo que llamaron “momentos arquitectónicos” a lo largo de toda su vivienda.

El desafío era integrar estos colores saturados sin que desentonaran con el apacible entorno mediterráneo. Un ejemplo magistral se aprecia en la cocina. Allí, se aplicó una pintura brillante de color amarillo sol al techo, logrando que la luz natural se refleje de una forma cálida y envolvente, y pintó las altas puertas batientes de la estancia en un palpitante rosa intenso.

Cocina con color amarillo en techo y elegantes encimeras grises.
Momentos arquitectónicos Salva López

Pasando la cocina, la fluidez espacial conduce al comedor, seguido inmediatamente de una amplia sala de estar diseñada para la convivencia. En este espacio destaca un gran sofá empotrado de color mostaza, que invita a la tranquila relajación.

En la sala de estar principal, el protagonismo recae sobre otra pared amarilla, en cuyo centro se ha dispuesto un icónico sofá Mah Jong de la firma Roche Bobois, tapizado con un alegre diseño de retazos que subraya el carácter bohemio de la casa. Una gran ventana en esquina desdibuja la línea entre el interior y el exterior, ofreciendo vistas ininterrumpidas a la piscina y a la terraza.

La ventana de esquina que da a la piscina donde se puede apreciar el color magenta.
Ventana Salva López

Es en el exterior donde el homenaje a Barragán alcanza su máxima expresión escenográfica: el perímetro de la terraza está rodeado por una imponente pared de color magenta que contrasta vivamente con el azul del cielo mediterráneo.

Justo enfrente, se alza una pared aún más alta en un tono naranja quemado. En ella, se ha instalado de forma minimalista un cabezal de ducha, creando un rincón escultural para que los habitantes puedan enjuagarse después de nadar, emulando la constante presencia del agua en la obra del maestro mexicano.

Piscina y ducha con paredes magenta y naranja.
Piscina Salva López

Sigue toda la información inmobiliaria y los informes más novedosos en nuestra newsletter diaria y semanal. También puedes seguir el mercado inmobiliario de lujo con nuestro boletín mensual de lujo.