Los puertos industriales han ejercido una influencia silenciosa pero poderosa en el diseño arquitectónico. De esta manera, los elementos como la chapa ondulada, el acero estructural o las mallas metálicas, originalmente pensados para resistir condiciones duras, se han reinterpretado en viviendas que combinan estética industrial y confort doméstico. El proyecto, llamado Henville Street House, se ubica en una parcela urbana reducida, lo que condicionó tanto su forma como su organización. En lugar de abrirse a la calle, la vivienda se vuelca hacia un patio interior, estableciendo una relación directa con el jardín.