Una casa de hormigón rosa rodeada de viñedos en Chile con una piscina en el centro

En el valle agrícola de la región chilena de O’Higgins se encuentra Casa Lima, una original vivienda de una sola planta concebida para una pareja de jubilados
Casa Lima se integra en un entorno de viñedos, campos cultivados y montañas lejanas, donde el hormigón pigmentado adopta un tono rosado que dialoga con el color de la tierra.
Casa Lima Pezo von Ellrichshausen

El hormigón pigmentado a cara vista se ha convertido en un recurso cada vez más utilizado por arquitectos contemporáneos que buscan dotar a este material estructural de una dimensión estética más rica. Al incorporar pigmentos minerales durante el proceso de mezclado, el hormigón adquiere tonalidades que pueden variar desde rojos intensos hasta ocres o rosados, creando superficies que cambian con la luz y con el paso del tiempo.

Cuando se deja expuesto, sin revestimientos adicionales, este material revela su textura, su masa y su relación directa con el paisaje. En el valle agrícola de la región de O’Higgins, en Chile, se explora estas cualidades en Casa Lima, una vivienda de una sola planta concebida para una pareja de jubilados. 

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El edificio se orienta en un eje este-oeste para seguir el recorrido del sol en lugar de alinearse con los límites de la parcela, lo que mejora su comportamiento climático.
Orientación Pezo von Ellrichshausen

Un volumen horizontal

Situada en las cercanías de la localidad de Chépica, Casa Lima se integra en un entorno de viñedos, campos cultivados y montañas lejanas, donde el hormigón pigmentado adopta un tono rosado que dialoga con el color de la tierra.

Para proteger las fachadas, el edificio incorpora aleros curvos en los lados norte y sur.
Aleros Pezo von Ellrichshausen

Diseñada por el estudio Pezo von Ellrichshausen, la vivienda se presenta como un volumen bajo y alargado construido íntegramente en hormigón moldeado 'in situ'. El pigmento rojizo incorporado a la mezcla produce un color rosa oscuro que recuerda las tonalidades cálidas del suelo del valle. Según el estudio, esta elección material “tiene un efecto tanto visual como atmosférico, ya que el tono rosa pálido suaviza el interior con una sensación de peso arcaico”.

Desde el exterior, el volumen extendido horizontalmente adquiere un carácter atemporal, pero el color es extremadamente sensible a los cambios de temperatura de la luz solar. Así, el hormigón se transforma con el amanecer, el atardecer y las estaciones, reforzando su conexión con el paisaje agrícola.

El edificio se orienta en un eje este-oeste para seguir el recorrido del sol en lugar de alinearse con los límites de la parcela. Esta decisión mejora el comportamiento climático de la vivienda y permite que los espacios interiores reciban luz natural a lo largo de toda la jornada.

La cubierta vegetal se extiende sobre el volumen y está perforada por nueve claraboyas que introducen luz cenital en distintos puntos de la planta. En el extremo occidental se abre además un gran óculo circular que conecta directamente el interior con el cielo y los elementos naturales.

El color rosa oscuro que tiene un efecto tanto visual como atmosférico, ya que el tono rosa pálido suaviza el interior con una sensación de peso arcaico.
Color rosa Pezo von Ellrichshausen

Para proteger las fachadas, el edificio incorpora aleros curvos en los lados norte y sur. Estos elementos permiten que el agua de lluvia se drene desde el techo ajardinado sin caer directamente sobre los muros exteriores, preservando la continuidad visual del hormigón visto.

Alrededor del agua

El elemento central de la vivienda es una piscina lineal que atraviesa la planta rectangular, funcionando como patio longitudinal. Las distintas habitaciones se organizan alrededor de este vacío acuático, generando un espacio interior-exterior que articula la vida cotidiana.

El elemento central de la vivienda es una piscina lineal que atraviesa la planta rectangular, funcionando como patio longitudinal.
Piscina lineal Pezo von Ellrichshausen

A primera vista, la planta parece sencilla, pero su geometría es más compleja de lo que sugiere la forma exterior. En cada una de las esquinas se insertan muros curvos que crean habitaciones en forma de cuarto de cilindro. Esta operación introduce una tensión espacial entre líneas rectas y curvas.

Esta estrategia formal se describe como “un encuentro ficticio entre dos figuras alfabéticas, la T y la U” para el estudio. El juego geométrico produce espacios que se orientan de manera distinta hacia el paisaje o hacia el patio central.

Algunas estancias se abren exclusivamente hacia la piscina, generando una sensación de intimidad, mientras que otras enmarcan vistas hacia los campos, los viñedos y las montañas del horizonte. Para el estudio, “las aberturas siguen un ritmo preciso que alterna entre intervalos regulares de opacidad y transparencia, y momentos puntuales de singularidad”.

En el extremo occidental se abre además un gran óculo circular que conecta directamente el interior con el cielo y los elementos naturales.
Óculo circular Pezo von Ellrichshausen

En las áreas más privadas de la casa, las puertas correderas de vidrio permiten cerrar las habitaciones sin perder la continuidad espacial. En estos espacios, las paredes se revisten con tablas de madera reutilizadas del propio encofrado empleado para moldear el hormigón, una decisión que mantiene visible la memoria del proceso constructivo.

1 Comentarios:

Juan Jose
20 Abril 2026, 15:41

no se que habrá costado, pero los detalles finales de construcción son una chapuza. Bloques sin pulir, juntas ya viejas. si se quiso dar la sensación de encontrar esto abandonado en el desierto está bien, pero si no...pasar la mano por la pared, y que te corte alguna rebaba de las cientos que se ven en 2 fotos.

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