Blackstone y sus amigos abren la veda: la banca vende 74.800 millones en activos tóxicos en un año

Con fondos como Blackstone, Cerberus y Lone Star a la caza de ladrillo tóxico, los bancos han decidido este año soltar todo el lastre posible. La banca española se ha desprendido en los últimos doce meses de 74.800 millones de euros en activos inmobiliarios (tanto inmuebles como créditos). Esta estrategia por parte de las entidades responde a la petición del Banco Central Europeo (BCE), que ha reclamado insistentemente al sector bancario europeo que agilizara el saneamiento de sus balances.

El BCE ha instado a todos los bancos españoles a que se desprendieran cuanto antes de los activos improductivos en balance, “un paso necesario para poder seguir avanzando en el proceso de construcción de la Unión Bancaria”, sostiene.

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Con el foco puesto en la reducción de activos y créditos de dudoso cobro del balance de las entidades europeas, el BCE empieza a poner orden en una de sus prioridades desde que asumiese las responsabilidades como supervisor del sector financiero europeo en 2014.

Banco Santander ha protagonizado, junto al fondo estadounidense Blackstone, la operación más importante de los últimos doce meses al venderle el 51% de los activos tóxicos de Banco Popular por un valor bruto de 30.000 millones de euros. Con esta transacción, la entidad abrió el camino a que otras entidades llevaran a cabo desinversiones en bloque.

Tras Santander vino Liberbank, que acordó en octubre de 2017 el traspaso de 602 millones de euros a una sociedad constituida por Bain Capital Credit (80%) y Oceanwood (10,01%), en la que la entidad tiene un 9,99%. Un mes más tarde fue el turno de BBVA, que anunció que se deshacía de casi la totalidad de su cartera con la venta del 80 % de sus activos inmobiliarios por 4.000 millones de euros al fondo Cerberus.

Hace dos meses Caixabank tomó el testigo y vendió el 80% de su negocio inmobiliario con un valor bruto de 12.800 millones de euros al fondo estadounidense Lone Star, donde se incluía activos disponibles para la venta a 31 de octubre de 2017 y la compañía Servihabitat.

Banco Sabadell apostó también por vender también a Cerberus dos carteras con la práctica totalidad de sus activos inmobiliarios, con un valor bruto contable de unos 9.100 millones de euros, a los que hay que sumar el traspaso de otras carteras más pequeñas que elevan la cifra hasta los 12.400 millones.

Pero aún hay más: Santander continúa en el mercado con una cartera de 6.000 millones de euros en activos inmobiliarios que esperan comprador. Con esta operación, la entidad dejará al mínimo su exposición al ladrillo.

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