El mercado inmobiliario de lujo cierra el verano de 2026 con un claro protagonista: el comprador internacional, que ya representa el 30% de las operaciones en España, sobre todo en destinos como Madrid, Barcelona y la Costa Brava, según los datos recopilados por la inmobiliaria de lujo Walter Haus.
Sigue a idealista/news en el canal de Whatsapp
Este perfil cuenta con un elevado poder adquisitivo, ya que adquiere inmuebles con presupuestos que, en la mayoría de los casos, oscilan entre dos y cinco millones de euros, “aunque las operaciones por encima de esa cifra son cada vez más habituales”, recalcan desde la compañía. Además, el 70% de estas compraventas se formaliza sin financiación hipotecaria, ya que la vivienda se concibe principalmente como un activo para preservar patrimonio.
La inmobiliaria asegura que se ha producido un cambio de tendencia: frente a la imagen tradicional del comprador extranjero que adquiría una vivienda para disfrutar de sus vacaciones, actualmente, el 45% de los compradores internacionales adquiere una vivienda como inversión, un 35% la destina a segunda residencia y el resto responde a traslados profesionales, cambios de residencia o planificación familiar.
Las preferencias de compra también han evolucionado. La ubicación continúa siendo un factor determinante, pero el comprador prima cada vez más las viviendas listas para entrar a vivir, con amplias terrazas, espacios exteriores, privacidad, eficiencia energética, domótica y servicios ‘premium’.
Madrid, Barcelona y Costa Brava, zonas clave
Por zonas, las operaciones gestionadas reflejan precios medios próximos a 11.500 euros/m2 en el barrio de Salamanca (Madrid), 10.000 euros/m2 en Turó Park y la zona alta de Barcelona y alrededor de 8.000 euros/m2 en las zonas más exclusivas de la Costa Brava, confirmando la fortaleza de un segmento donde la escasez de producto sigue sosteniendo la subida de los precios.
"El comprador internacional actual ya no busca únicamente una vivienda exclusiva en un destino atractivo. Busca seguridad jurídica, estabilidad económica, calidad de vida y un activo capaz de preservar valor a largo plazo. España reúne todos esos factores y eso explica que siga consolidándose como uno de los mercados residenciales más atractivos de Europa", explican los expertos de Walter Haus.
Previsiones de futuro
De cara a la segunda mitad del año, Walter Haus prevé que la demanda internacional mantenga su protagonismo en el mercado de lujo, impulsada por el atractivo de España como destino para la inversión patrimonial y por una oferta de vivienda ‘premium’ que continúa siendo limitada. La compañía estima que las mejores propiedades seguirán concentrando el interés comprador y que el cliente extranjero continuará actuando como uno de los principales motores del mercado por volumen de inversión y capacidad para cerrar las operaciones de mayor valor.







