Lejos de lo que se pueda pensar, la orientación de una vivienda es muy importante, ya que puede hacernos ahorrar en la factura eléctrica. No solo influye en la cantidad de luz natural que se recibe, sino también en el confort térmico, el consumo energético y, en definitiva, en la calidad de vida. Pero, ¿existe realmente una mejor orientación? La respuesta es que depende. Depende del clima, el uso de la vivienda y las preferencias y el estilo de vida de los residentes. No obstante, la orientación sur es la más valorada.