Información sobre vivienda y economía

Fedea: el PIB podría hundirse un 18% si el 'shock' del coronavirus dura más de un año

Terrazas llenas en Tarragona el primer día de la Fase 1 / Gtres
Terrazas llenas en Tarragona el primer día de la Fase 1 / Gtres
Autor: Redacción

Las previsiones sobre el impacto que tendrá la crisis del coronavirus en la economía van de mal en peor. La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) es el último organismo que ha hecho públicos sus cálculos y el desplome que prevé deja muy atrás al que estima el Gobierno e incluso el que maneja el Banco de España en el peor escenario posible.

En concreto, advierte que el PIB doméstico podría hundirse cerca de un 18%, aunque siempre y cuando la normalización tras el 'shock' del covid-19 se prolongue más allá de un año. Este desplome prácticamente duplica la caída prevista por el Ejecutivo, que cifra la recesión de este año en un 9,2%, según consta en el Programa de Estabilidad que ha remitido a Bruselas. 

Ministerio de Economía
Ministerio de Economía

Según Fedea, el batacazo económico dependerá de variables como el tiempo que tarde en responder la economía y la forma en la que se produzca la ya famosa 'nueva normalidad'. Por ejemplo, un plazo de recuperación de tres meses reduciría la caída del PIB en este ejercicio al entorno del 5%, mientras que para que el descenso esté en línea con la previsión del Gobierno, el plazo de salida del 'shock' sería de medio año. Si la recuperación llega a final de este año, la caída del PIB estaría entre el 12-13%, mientras que si la situación perdura más allá de un año, la contracción alcanzará el 18%.

En este contexto, no podemos olvidar que los datos adelantados de la Contabilidad Nacional Trimestral publicados por el INE arrojan una caída histórica del 5,2% en los tres primeros meses del año, en los que el coronavirus ha tenido un impacto limitado (el estado de alarma se activó a mediados de marzo). De hecho, el consenso de expertos sostiene que el periodo abril-junio será el peor del año con diferencia, ya que para el tercer trimestre se esperan unas restricciones muy inferiores a las actuales. Si se mantiene el calendario previsto, en julio prácticamente se habrá producido la desescalada total en toda España.

Los números que pone sobre la mesa Fedea superan en casi cinco puntos la previsión más pesimista que ha publicado hasta la fecha el Banco de España, y están entre los peores que se han conocido hasta la fecha. De momento, el banco de inversión estadounidense Morgan Stanley ha vaticinado un desplome superior al 22% en el peor escenario posible.

Ahora bien, la fundación también sostiene en el informe que sus previsiones "seguramente pecan de optimistas, especialmente según se va alargando el período de normalización, porque no tienen en cuenta las posibles complicaciones a las que se enfrentarían las empresas en su vuelta a la actividad".

Y añade que de esta situación extraordinaria podemos sacar dos conclusiones importantes. "La primera es que la crisis económica causada por la pandemia será sin duda profunda, aunque el daño total que sufriremos dependerá crucialmente de su duración. La segunda es que a la hora de diseñar el proceso de desescalada nos enfrentamos a una elección complicada entre costes económicos y riesgos sanitarios. Todo lo que ayude a mejorar la relación entre estas variables debería ser prioritario. Esto apunta hacia dos tipos de medidas: las puramente sanitarias (como un aumento en el número de tests y el establecimiento de mecanismos para el rastreamiento sistemático de contagios y el aislamiento de las personas que han estado expuestas al virus) y las de carácter mixto que permiten reducir los riesgos sanitarios en la actividad económica, incluyendo el teletrabajo y las medidas de higiene y protección en los centros de producción, el transporte público, el comercio y la prestación de servicios presenciales", concluye Fedea.