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El peor pronóstico del Banco de España: una caída del PIB superior al 13% y más confinamiento en el futuro

Pablo Hernández de Cos, gobernador del Banco de España / Gtres
Pablo Hernández de Cos, gobernador del Banco de España / Gtres
Autor: Redacción

El Banco de España se ha sumado a otros organismos nacionales e internacionales para sacar unas primeras estimaciones sobre el impacto de la crisis del coronavirus en la economía doméstica.

En el informe, el supervisor financiero insiste en que la incertidumbre actual es muy elevada, por lo que sus cálculos son iniciales y serán revisados en el futuro, para ajustarse más a la realidad.

Para medir el daño económico de la pandemia, el organismo liderado por Pablo Hernández de Cos ha dibujado varios escenarios, teniendo en cuenta diferentes duraciones del estado de alarma y diferentes plazos sobre la vuelta a la normalidad de toda la actividad. Y, en el peor caso posible, que contempla un confinamiento de 12 semanas (lo que supondría prolongar el estado actual hasta junio) y que parte de la actividad (ocio y hostelería) siga paralizada hasta final de año, el PIB podría caer en 2020 hasta un 13,6%, mientras que la tasa de paro podría subir por encima del 21%, el déficit público dispararse hasta el 11% y la deuda pública, superar el 120% del PIB. Por tanto, y en línea con el consenso, la institución financiera estima un coste presupuestario muy elevado, como consecuencia de las medidas que se están poniendo en marcha.

Variable Mejor escenario 2020 Peor escenario 2020 Mejor escenario 2021 Peor escenario 2021
PIB -6.6 -13.6 8.5 5.5
Tasa de paro 18.3 21.7 17.5 19.9
Déficit público (% sobre PIB) 7.2 11 5.2 7.4
Deuda pública (% sobre PIB) 109.9 122.3 109.4 120.3
Consumo privado -6.8 -11.9 5.2 3.4
Inversión en vivienda -6.9 -13 6.3 3.8
Inversión bienes de equipo -33.3 -57.4 42.6 4.9

"La alteración de la actividad y la pérdida de puestos de trabajo han dado lugar a una pronunciada contracción de la demanda interna. A esta perturbación hay que sumar la procedente del exterior, en la medida en que se han observado desarrollos similares en el resto de los países, lo que ha dado lugar a un profundo debilitamiento de la demanda de bienes y servicios procedente del resto del mundo y a interrupción de las cadenas globales de valor, así como al cese de los flujos turísticos", detalla el organismo, que añade que "subsisten incertidumbres en lo que respecta al alcance de las medidas que, una vez levantado el estado de alarma, pueda ser necesario adoptar tanto con carácter preventivo, para evitar la aparición de nuevos focos de contagio, como para contenerlos si estos llegaran a producirse".

Además, el Banco de España no descarta que se produzcan más episodios de confinamiento, y califica de improbable una vuelta rápida y plena a la normalidad mientras no llegue una vacuna o un nuevo tratamiento antivírico efectivo contra el covid-19. De hecho, el crecimiento económico máximo que prevé actualmente para el año que viene es del 8,5%, lo que supondría recuperar una parte significativa (pero no completa) de la actividad y el empleo. 

"Aunque se esté demostrando que el confinamiento puede ser un método efectivo para el control de la enfermedad, las incertidumbres son mayores en lo que respecta al escenario que emergerá tras su levantamiento. Por un lado, es muy improbable que se logre erradicar por completo la pandemia a corto plazo, lo que abre la posibilidad de que surjan nuevos focos a partir de casos no detectados. Por otro, incluso en ausencia total de nuevas infecciones en España, la apertura de las fronteras exteriores podría conllevar la entrada de personas infectadas, pero todavía en período de incubación. Estos posibles escenarios, cuya probabilidad es muy difícil de estimar aún, podrían acabar motivando la reintroducción de medidas de confinamiento", detalla el informe.

El escenario más probable

A pesar de que ese es el peor escenario que dibuja el organismo, de momento cree que es más probable que el confinamiento actual dure ocho semanas (es decir, que termine el 9 de mayo), lo que reduciría ligeramente el impacto en el PIB. En ese caso, la contracción económica estaría entre el 6,8% y el 9,5% este año, dependiendo del momento en el que se normaliza la actividad (justo después de que acabe el estado de alarma o a la vuelta del verano) y de cuántas empresas logren sobrevivir y mantener el empleo.

Dentro de este escenario más probable, la tasa de paro se elevará en 2020 entre cinco y siete puntos, al situarse en una horquilla de entre el 18,3% y el 20,6%, dependiendo de las variables mencionadas. En el caso del déficit público, los niveles más posibles son entre el 7,2% y el 8,9%, mientras que en la deuda pública maneja una horquilla de entre el 109,9% y el 115,3% del PIB. 

Caída de la inversión

En cualquier caso, lo que da por hecho el Banco de España es que la pérdida de rentas por parte de las empresas y de las familias va a reducir su capacidad de consumo e inversión a medio plazo, ya que, a pesar del alivio a corto plazo de las moratorias y los avales, no les eximen de sus compromisos de pagos futuros. Además, insiste el organismo, "la incertidumbre sobre el futuro (que podría provenir de la percepción del riesgo de aparición de nuevos brotes de la enfermedad) lleva a los agentes a posponer decisiones de gasto". 

En el caso de la vivienda, la previsión del organismo supervisor apunta a un desplome de la inversión de entre el 6,9% y el 10,1% en el escenario más probable (ocho semanas de confinamiento), mientras que el más pesimista eleva dicha caída hasta el 13%. No obstante, el año que viene podría repuntar entre un 3,8% y un 6,3%. En lo que se refiere a la inversión en bienes de equipo, la caída será de entre el 33% y 57% en este ejercicio, mientras que la recuperación del año que viene estará entre el 4,9% y el 42%.