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CNMV: “En España hemos tenido un régimen fiscal demasiado favorable para la compra de vivienda”

El ladrillo está siendo la salvación de muchas familias españolas, pero nuestra cultura financiera debe cambiar para aguantar futuras crisis y maximizar el patrimonio doméstico. Esta es la opinión que tienen la Comisión Nacional del Mercado de Valores, la gestora Bestinver y la escuela de negocios IESE sobre el estado actual del ahorro y la inversión de los hogares en nuestro país. Y así lo han recalcado durante la presentación de un observatorio sobre la materia en Madrid.

Según ha explicado Sebastián Albella, el presidente de la CNMV, “España sigue siendo un país de propietarios”, que ha sido consecuencia de que “hemos tenido un régimen fiscal demasiado favorable para la compra de vivienda” durante décadas. Por ejemplo, vía deducciones fiscales, que siguen vigentes para todos aquellos que invirtieron en la compra o construcción de la vivienda habitual antes del 1 de enero de 2013.

Así, actualmente el 82% del patrimonio de las familias españolas está formado por activos inmobiliarios, frente al 68% que supone en la media de la eurozona, mientras que el otro 18% restante está formado por patrimonio financiero (acciones, fondos, planes de pensiones, depósitos...). De hecho, la OCDE calcula que más de tres de cada cuatro hogares en nuestro país posee una vivienda en propiedad. 

El último boletín trimestral de la CNMV, publicado a principios de este mes, aseguraba en este sentido que estas cifras se vienen registrando durante años.

La riqueza inmobiliaria de los hogares españoles ha sido históricamente superior a la de la media de la zona del euro. A principios de este siglo, esta riqueza se situaba en el 300% del PIB en España frente al 200% en la zona del euro, y la diferencia (cercana a 100 puntos del PIB) se fue ampliando en el periodo de generación de la burbuja inmobiliaria en España, debido a la fuerte inversión de los hogares en estos activos y al significativo aumento de sus precios, hasta tocar máximos en 2007. Sin embargo, tras los ajustes de precios que se produjo durante la crisis, la riqueza inmobiliaria de las familias españolas ha bajado hasta quedarse alrededor del 400% del PIB (un nivel similar al que existía en 200), mientras que en la eurozona no alcanza el 300%”, aclara el regulador del mercado en el documento.

Esta supremacía de la vivienda en propiedad que existe en España tiene una lectura positiva: teniendo en cuenta el momento alcista del ciclo económico e inmobiliario en el que nos encontramos, la CNMV asegura que "la riqueza de los hogares españoles es actualmente superior a la de la media de la eurozona", aunque insiste en que esta afirmación se refiere a la riqueza en términos relativos y que también tiene sus riesgos: el patrimonio de los hogares está muy condicionado por el momento del ciclo, limita la capacidad de ahorro y obvia la diversificación, uno de los mandamientos de la inversión.

“La consecuencia del modelo actual es que propicia una economía vinculada a la construcción y el inmobiliario, un sector más relacionado con el ciclo económico que otras actividades. Por eso sería muy positivo que aumente el ahorro de los hogares y que exista un mayor equilibrio entre los activos reales y los financieros que tienen las familias”, ha señalado Albella.

Y esto es precisamente lo que reclama la primera edición del Observatorio del ahorro y la inversión en España, una iniciativa impulsada por la gestora Bestinver y la escuela de negocios IESE, y en la que también ha participado Kantar TNS.

¿Y cuáles son sus conclusiones? Así lo ha resumido Beltrán de la Lastra, presidente y director de inversiones de Bestinver: “Los españoles ahorramos poco, nos endeudamos mucho, compramos muchas casas, invertimos poco en productos financieros y lo poco que invertimos lo hacemos mal, ya que pensamos en el corto plazo y no para hacer crecer el patrimonio, sino para guardarlo. Todo esto pone sobre la mesa una verdad incómoda: aunque en España haya más riqueza que en la media de la eurozona, este escenario nos condena a ser más pobres”.

Las cifras hablan por sí solas: mientras en nuestro país los hogares ahorran un 5% de su renta bruta disponible, la media de la eurozona alcanza el 12%. Además, y a pesar de que las familias han hecho un gran esfuerzo en los últimos años por reducir su apalancamiento, tofavía están más endeudadas que la media de la eurozona: su endeudamiento alcanza un 135% de la renta disponible, frente al 94% que registran de media los vecinos europeos. 

Además, según ha añadido José Luis Suárez, director del campus de IESE en Madrid, "normalmente nos ocupamos de ahorrar muy tarde, sobre todo a partir de los 50 años, cuando nos empezamos a preocupar por buscar un complemento a la pensión que nos permita mantener nuestro mismo nivel de vida después de jubilarnos". Detrás de sus palabras se esconde uno de los principales lastres del ahorro en nuestro país: la visión cortoplacista del inversor particular que no se preocupa por planificar a futuro. 

Y el otro error más habitual es buscar productos muy conservadores que apenas dan rentabilidad. Así, mientras en nuestro país siguen destacando los depósitos bancarios y los planes de pensiones, en otros países de la eurozona apuestan más por la bolsa, los fondos de inversión, los bonos o los seguros de ahorro. Unas alternativas que tienen menos garantías que un depósito o un plan de pensiones, pero que permiten maximizar el patrimonio.