Los precios de la vivienda en Suecia cayeron en enero en términos desestacionalizados, alargando la caída de un mercado que está en el punto de mira por soportar algunos de los mayores descensos a escala mundial.
El primer mes del año suele ser un buen momento para vender viviendas, pero, aunque los precios subieron en términos absolutos, bajaron un 1,6% ajustados por efectos estacionales, según la entidad hipotecaria estatal SBAB. Los datos indican que una caída que ha borrado alrededor del 15% del valor de la vivienda desde el primer trimestre del año pasado aún puede tener recorrido.
Los problemas de Suecia se repiten en varios mercados de todo el mundo, ya que los bancos centrales que habían mantenido bajos los tipos de interés durante años cambiaron rápidamente de rumbo en 2022 para frenar la inflación. Esto está presionando a los hogares, tanto por el aumento de los precios al consumo como por el encarecimiento de los préstamos.
Se espera que el banco central de Suecia, Riksbank, aumente su tipo de interés de referencia al 3% en una reunión la próxima semana, y algunos economistas prevén que el tipo llegue al 3,5% este verano. Esto presionaría aún más a los prestatarios y podría agravar una caída que empieza a tener efectos dominó en la mayor economía de la región nórdica.
Los precios de las viviendas unifamiliares se han llevado la peor parte en Suecia, ya que la volatilidad del coste de la electricidad añade otro factor de incertidumbre para los posibles compradores. Los datos del SBAB, procedentes de su portal inmobiliario Booli, muestran que los precios de la vivienda cayeron un 2,1% en enero, ajustados por efectos estacionales.
Los datos de SBAB coinciden en gran medida con el índice HOX de Valueguard, que el banco central sueco utiliza para evaluar la situación del mercado inmobiliario. Recientemente, este indicador arrojó un descenso del 16% en términos nominales, o alrededor del 13% ajustado a las variaciones estacionales. La mayoría de los economistas esperan descensos del 20% antes de una recuperación.
En el lado positivo, los datos parecen confirmar una estabilización en el mercado de apartamentos de Estocolmo, con una tendencia lateral de los precios ajustados estacionalmente. La región de la capital se considera a veces un barómetro del mercado inmobiliario nacional.
"Los precios de los pisos subieron en enero, sobre todo en las tres grandes ciudades", afirma Boije. "Sigo creyendo que tenemos que esperar un par de meses más para determinar si la situación se está estabilizando realmente o si el repunte se debe más a una variación estacional normal".





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