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Así aprovecha la banca las dificultades de los hipotecados para llegar a acuerdos favorables sobre cláusulas suelo

Autor: Redacción

Artículo escrito por Carmen Giménez, abogado titular de G&G Abogados.

Desde que se dictara la Sentencia del Tribunal Supremo de 9 de Mayo de 2013 declarando que las cláusulas suelo son nulas por abusivas cuando tienen falta de transparencia, estamos viendo como son muchos los hipotecados que, en el ejercicio de reclamación de sus derechos, interponen demandas judiciales reclamando la nulidad de sus cláusulas suelo, así como las cantidades cobradas de más como consecuencia de la aplicación de las mismas.

Sin embargo, otros hipotecados están llegando a acuerdos con los bancos y entidades financieras, bien por temor al resultado del juicio o bien porque no pueden continuar pagando su cuota mensual de hipoteca durante el más que previsible largo plazo que dura un procedimiento judicial.

Estos procesos, que suelen recorrer todo el arco judicial hasta las más altas instancias dilatándose en el tiempo, son promovidos por las entidades prestamistas cuyos ‘riñones’ tienen la capacidad de aguantar todo, o casi todo, frente a muchos deudores hipotecarios que tienen dificultades para llegar a final de mes.   

Y esos acuerdos que se han estado, y se están firmando, son propuestos por las entidades de manera ventajosa, sabedoras de la complicada situación de muchos de sus clientes. Su contenido diverso y variado, como por ejemplo:

  • Se mantiene la cláusula suelo durante un corto período de tiempo, pero reduciendo el tipo o porcentaje inicialmente establecido, tras el que quedará eliminada a cambio de que el prestatario renuncie a las cantidades que ha pagado de más.
  • Se elimina la cláusula suelo desde la firma del acuerdo, pero con renuncia también por parte del prestatario a cobrar las cantidades que abonó por dicha cláusula.
  • En todos se contiene que el prestatario se da por satisfecho con lo que se conviene y, por tanto,  renuncia a emprender acciones judiciales contra el Banco.

Con estos pactos, firmados en documentos privados, las entidades tienen un doble objetivo: 1) evitar una demanda judicial para la nulidad de la cláusula suelo 2) evitar la reclamación de las cantidades abonadas como consecuencia de dicha cláusula suelo, incluso las anteriores al 9 de Mayo de 2013, si finalmente el Tribunal de Justicia de la Unión Europea da la razón a alguna de las siete cuestiones prejudiciales planteadas por Juzgados españoles.

Pues bien, ya son varias las Audiencias Provinciales que abren la puerta para que el hipotecado, aun habiendo firmado esos acuerdos, pueda demandar reclamando la nulidad de la cláusula suelo y los importes pagados, al considerar que estos pactos no son válidos por cuanto que los prestatarios han accedido a los mismos para defenderse de la propia abusividad practicada por las entidades,  y en un intento de paliar los efectos de dichas cláusulas suelo, pero eso no puede significar dar validez a las mismas y eliminar los efectos por ellas  provocados.

Nuevamente se indica que dichos pactos han sido firmados sin que los deudores comprendan las implicaciones de los mismos, por la falta de información que caracteriza a las entidades financieras, y con estipulaciones que no han sido negociadas previamente.

En Derecho, lo que es nulo no pude convalidarse por acuerdos plasmados en contratos posteriores, por lo que lo establecido o convenido sobre algo que es nulo por sí mismo adolece de idéntico vicio de nulidad.

Para que una hipoteca exista con plena eficacia de su contenido, y por tanto de sus cláusulas, la misma ha de estar inscrita en el Registro de la Propiedad. Teniendo en cuenta que solamente tienen acceso al Registro de la Propiedad las escrituras públicas firmadas ante Notario, si a usted le ofrecen anular su cláusula suelo habrá de tener en cuenta:

  1. Que ese nuevo pacto ha de figurar en escritura pública y se ha de inscribir en el Registro de la Propiedad.
  2. Que el Banco está reconociendo que la cláusula suelo que en su día le impuso es nula, por lo que la entidad habrá de correr con todos los gastos que se originen como consecuencia de dicha modificación.
  3. Que no tiene que modificar (novar) nada más de su escritura de préstamo hipotecario que no resulte beneficioso para usted.
  4. Que la desaparición de esa cláusula suelo de su hipoteca no implica que usted no pueda reclamar las cantidades que abonó como consecuencia de la indebida aplicación de la misma.

Y, por último, recomendarles que si tienen algún ofrecimiento de este tipo, no lo duden y acudan a un profesional que les asista en todo momento. 

¿Qué es la cláusula suelo? te lo explicamos en un minuto