Un minipiso desafía los límites del diseño arquitectónico para albergar todas las necesidades vitales en un espacio mínimo, generalmente menor de 30 m2.
Sigue a idealista/news en el canal de Whatsapp
A lo largo de la historia de la arquitectura, minipisos famosos como las cápsulas de la icónica Nakagin Capsule Tower en Tokio han marcado un hito en la comprensión espacial y la estética modular. En el presente, proyectos compactos ganadores de prestigiosos premios internacionales de interiorismo demuestran que el ingenio, a través de divisiones móviles y mobiliario transformable, aportan comodidad.
El diseño milimétrico se ha convertido en la respuesta definitiva a la incesante densidad poblacional de las grandes metrópolis europeas. El estudio de arquitectura local CIAO siguiendo esta estela de excelencia técnica y optimización, acaba de completar una intervención en el barrio londinense de Islington que reinventa por completo la vida en miniatura.
Una pared continua
El estudio decidió articular toda la vivienda en torno a una única pared divisoria multifuncional. Esta estructura central, fabricada en madera de contrachapado de abedul y paneles de vidrio estriado translúcido, actúa como el verdadero corazón del hogar.
La elección del contrachapado de abedul con su veta suave y tonalidad cálida, neutralizan la frialdad que a menudo imponen los diseños hiperoptimizados. Al unificar toda la carpintería a medida bajo un mismo lenguaje cromático y visual, el estudio logra difuminar los límites físicos, engañando al ojo para que perciba una amplitud mucho mayor a la real.
Además, el contraste entre la solidez de la madera y la ligereza etérea del vidrio estriado genera un dinamismo sofisticado que eleva por completo la categoría del inmueble
El estudio subraya que el desafío “consistía en acomodar la vida cotidiana en una superficie extremadamente limitada sin sacrificar la coherencia visual”. La solución fue crear un recorrido espacial continuo.
Se aprovecha la pared de contrachapado hacia el lado del salón, en la que integra discretamente el televisor, múltiples compartimentos de almacenaje y una pequeña mesa redonda que sobresale de una de sus esquinas. En su reverso, hacia la zona de descanso, la misma estructura alberga armarios empotrados y cajones, asegurando que las áreas de servicio, salón y descanso permanezcan delimitadas.
Almacenamiento vertical
A lo largo de la pared que discurre bajo las ventanas, el estudio construyó un mueble bajo continuo de madera que hace las veces de estantería y sirve de banco, uniendo visualmente el salón y el dormitorio. La cocina, por su parte, se despliega de forma lineal sobre una de las paredes laterales.
Con el fin de liberar la planta de cualquier sensación de saturación, se utilizó la generosa altura de los techos, instalando un altillo de almacenamiento al que se accede mediante una escalera móvil.
El cuarto de baño y la zona de lavandería conforman el único recinto cerrado del apartamento, ocultos tras una elegante puerta revestida en el mismo abedul. Para potenciar la sensación de amplitud, el estudio apostó por una paleta cromática neutra basada en paramentos blancos y suelos de madera, salpicada por refrescantes toques de verde presentes en los armarios de la cocina y en la cuidada selección de plantas de interior.
Por otra parte, la luz natural, un elemento indispensable en las viviendas reducidas, fluye libremente por todo el inmueble. Gracias al acristalamiento translúcido de la pared central, la luz atraviesa las estancias manteniendo intacta la privacidad.
El resultado es una vivienda que aporta serenidad y se suma a la exitosa lista de microapartamentos innovadores, evidenciando que, con una organización clara y materiales sobrias, 25 m2 son suficientes para vivir con holgura.
Sigue toda la información inmobiliaria y los informes más novedosos en nuestra newsletter diaria y semanal. También puedes seguir el mercado inmobiliario de lujo con nuestro boletín mensual de lujo.








Para poder comentar debes Acceder con tu cuenta