La inversión extranjera en activos inmobiliarios ligados a la salud sigue consolidándose en España. La SCPI Elialys, gestionada por la firma francesa Advenis REIM, ha adquirido un centro de salud mental en Coín (Málaga) por 2,45 millones de euros, en una operación que vuelve a evidenciar el creciente protagonismo de las socimis galas en el mercado español, tal y como ha podido saber idealista/news.
El activo, con una superficie de 1.246 m2, está especializado en la atención a adolescentes y jóvenes adultos en el ámbito de la salud mental. El inmueble se encuentra alquilado a ITA Salud Mental, operador integrado en el grupo Clariane, mediante un contrato de larga duración que aporta visibilidad y estabilidad a los ingresos.
La operación ofrece una rentabilidad inicial del 7,57%, situándose por encima de la media histórica del vehículo, lo que la gestora considera una adquisición estratégica dentro de su cartera. Además, el contrato de arrendamiento, con una duración firme de 15 años, refuerza uno de los principales atractivos de este tipo de activos: la previsibilidad de flujos en el largo plazo.
Con esta compra, Elialys continúa ampliando su presencia en la península ibérica, donde concentra buena parte de sus inversiones. No es la primera incursión del vehículo en España: en 2024, la gestora ya adquirió un hotel de cuatro estrellas en Granada por 12,6 millones de euros, en línea con su estrategia de diversificación hacia activos alternativos vinculados a sectores resilientes como el turismo o la salud.
El movimiento encaja en una tendencia más amplia. En los últimos años, varias socimis francesas han intensificado su actividad en España, atraídas por el dinamismo económico y las oportunidades de rentabilidad. Es el caso de la SCPI Transitions Europe, gestionada por Arkéa REIM, que ha llevado a cabo múltiples adquisiciones en el país, desde parques comerciales en ciudades como Barcelona, Alicante o Sevilla hasta plataformas logísticas en Toledo.
Este creciente interés responde a una estrategia clara: diversificar carteras fuera del mercado doméstico francés y apostar por activos con contratos a largo plazo y operadores sólidos. España, con un mercado inmobiliario más líquido y yields superiores a los de otras economías europeas, se ha convertido en uno de los principales destinos de este capital.
Además, el foco en segmentos alternativos, como el sanitario, logístico o retail de conveniencia, refleja un cambio estructural en la inversión inmobiliaria. Frente a sectores más volátiles como oficinas o centros comerciales tradicionales, los activos vinculados a servicios esenciales ofrecen mayor resistencia en entornos económicos inciertos.







