Más allá del lujo: el comprador extranjero también busca una casa para vivir y trabajar en España
Una villa frente al Mediterráneo, un ático con vistas o una segunda residencia donde alargar el verano. La compra extranjera de vivienda suele asociarse a las propiedades más exclusivas del escaparate inmobiliario español. Pero esa imagen solo cuenta una parte de la historia. Detrás de la demanda internacional también hay familias que buscan un colegio cerca, profesionales que necesitan reducir el trayecto al trabajo y hogares que hacen números para reunir la entrada de una hipoteca. El comprador extranjero tiene distintos presupuestos y proyectos de vida, según el análisis de Keller Williams España y Andorra. La compañía sitúa su peso en torno al 22% de las compraventas analizadas, frente al 18% del ejercicio anterior.
