Ignacio de la Vega: "El catálogo de casas prefabricadas es como la muerte de la arquitectura"

Su estudio de arquitectura es el artífice de un sistema de construcción industrializado, Tini, que se inspira en las Case Study Houses americanas.
Lucía Martín , Jone Ibabe

Ya se encargaron en casa (su padre era fan de las maquetas y también de dibujar) de inculcarle el amor por la arquitectura. Reconoce el arquitecto Ignacio de la Vega, del estudio De la Vega Cano Lasso que todo viene de ahí. Junto a su pareja, la también arquitecta Pilar Cano-Lasso, proyectan sobre todo viviendas. Hace unos años diseñaron de hecho un sistema de viviendas prefabricadas, Tini, que huye del catálogo habitual de casas prefabricadas y que se integra como un guante en el territorio donde se instale. Inspirado en las Case Study Houses de América.

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De hecho, en su casa, localizada en el extrarradio de Madrid, han integrado alguno de esos módulos prefabricados. Una vivienda por cierto que se mimetiza perfectamente con el entorno (parece casi una casa árbol) y que deja que los pinos de la parcela sean un elemento más de la morada. Un auténtico jardín del Edén a las puertas de Madrid.

Interior de la vivienda de Ignacio De la Vega
Interior de la vivienda de Ignacio De la Vega idealista/news

¿Qué quería ser de pequeño?

Desde que era pequeño quería ser arquitecto porque mi padre quería ser arquitecto y no lo fue. Y entonces tenía claro que quería un hijo arquitecto y me llevó con él a clases de dibujo, me ponía a hacer construcciones, me llevaba con él a hacer maquetas que siempre le encantaba hacer maquetas. La verdad es que hubiera sido un gran arquitecto lo que pasa que decía que no se le daban bien los números y. Claramente me ha venido por ahí.

¿Qué es lo que más le gusta de su oficio?

Supongo que lo dice todo el mundo, pasar de una idea a un espacio construido. [Eso es espectacular. Creo que esa es la gran diferencia con las otras artes, al final se tiene que hacer realidad, se tiene que construir y luego encima tiene que haber gente dentro y lo tienen que vivir. Yo creo que eso es muy bonito. Y luego las sorpresas que te encuentras, porque puedes prever muchas cosas, pero es imposible dar por hecho todo lo que puede pasar.

Entiendo que uno de los aspectos más frustrantes puede ser los plazos hasta que el proyecto se materialice…

Ahora, como todo es tan rápido, la arquitectura no lo es. Muchas veces por temas burocráticos son complicados. Nosotros hacemos generalmente viviendas y nos ha pasado, proyectos que tardaba tanto la licencia que al cliente le cambiaba la vida, se divorciaba, tenía no sé qué, perdía el trabajo y al final el proyecto que había no valía o ya ni le interesaba hacerlo.  Por eso nos hemos enfocado mucho hacia la arquitectura industrializada, porque veíamos que al final el proceso de un proyecto es muy complejo, sobre todo también el componente económico, que la gente quiere saberlo desde el principio y es muy difícil tenerlo controlado. 

Interior de Casa Tini L+M
Interior de Casa Tini L+M De la Vega Cano Lasso

¿Y hay alguna tarea de su profesión que se le haga más cuesta arriba?

Lo que siempre me ha gustado mucho de la arquitectura es que es muy variada, tocas muchos palos, la parte más artística del dibujo, la parte más técnica de las estructuras de la construcción, que es casi lo que más me llama la atención. Y luego creo que lo que más complejo es la parte que tienes de psicólogo. Normalmente una casa es el proyecto de la vida de una persona y es muy personal y tienes que saber lidiar con eso y acompañarles en ese camino, pero sabiendo mantener la distancia profesional. Yo eso no te digo que se me haga cuesta arriba pero es complejo, es muy complejo. Lo que sí que hemos aprendido es que tienes que tener una empatía muy buena con la persona que vas a hacer ese trayecto, porque si no va a haber problemas. Tienes que entenderte. 

 Interior de Casa Tini M
Interior de Casa Tini M De la Vega Cano Lasso

¿Con qué proyectos están ahora mismo en el estudio?

Nosotros hacemos viviendas. Estamos empezando a hacer, por ejemplo, un proyecto en Francia que es bastante complejo porque sorprendentemente tiene una normativa muy diferente a la de aquí, muy restrictiva en muchos aspectos, sobre todo técnicos, lo cual es un reto.

¿Qué es Tini?

Hicimos una marca, Tini, la empezamos en 2020, justo cuando la pandemia: se inició con módulos pequeños para la naturaleza, que venía muy bien porque todo el mundo quería ir al campo y mucha gente tenía algún terreno. Y luego vimos que tenía mucho sentido convertirlo en un sistema y empezar a hacer viviendas. Empezamos a hacer viviendas tampoco muy grandes, queríamos huir de todo el catálogo de casas prefabricada que generalmente es horrible, es como la muerte de la arquitectura, pero sí que vimos que tenía sentido estandarizar de alguna manera. Entonces nos acordamos de las casas que se hicieron a mediados de siglo en California, que fue un experimento súper interesante que luego ha sido un referente de diseño, sigue siéndolo. Y nosotros humildemente dijimos oye, pues nos encantaría ir por esa línea y sacamos eso, viviendas estandarizadas más cerca de las Case Study Houses que se hicieron en esa época.

¿Puede decirnos edificios de Madrid que le gusten especialmente?

En Madrid creo que el edificio más espectacular, que no es tan conocido fuera de España, es el edificio Castelar de De la Hoz, para mí es la máxima elegancia y sencillez, no tiene nada que envidiar a los edificios de Mies van der Rohe. Es perfecto, es impresionante. Y luego creo que hay un punto muy interesante que es en la calle Ortega y Gasset que tienes a un lado este edificio de viviendas de Ruiz de la Prada, de bandas de ladrillo como súper sencillo, súper sobrio, súper elegante y luego hacia el otro lado el edificio Girasol de Coderch, que es como lo contrario en el sentido de geometría, una virguería de composición de la curva con la celosía de madera y son dos ejemplos muy variados de arquitectura que son impresionantes.

Parcela y piscina de la vivienda de Ignacio De la Vega
Parcela y piscina de la vivienda de Ignacio De la Vega idealista/news

Háblenos de esta casa.

Llevamos en esta casa tres años. Madrid es muy complicado a nivel de precios, nos recorrimos toda la periferia buscando una zona que nos pudiésemos permitir lógicamente, que no estuviera súper lejos y que tuviese conexión con la naturaleza. Lo de vivir en el extrarradio y al final estar en un piso no lo queríamos porque no tiene sentido. Y encontramos esta zona que es súper agradable. Está poco edificada, esta urbanización nos sorprende mucho porque está muy bien pensada, tiene la naturaleza muy integrada con las parcelas. La parcela era complicada porque tiene bastante pendiente. Tenía 45 pinos que queríamos respetar. Y entonces ubicamos la casa en el claro que había. Incluso en la terraza o en el garaje directamente hicimos un hueco y que el árbol pasase. Entonces un proyecto muy bonito, estamos completamente como si estuviésemos aislados sin estarlo.

¿Utilizasteis algún módulo Tini?

Hicimos mezcla. El estudio que está separado es un módulo Tini que de hecho ya lo teníamos en otra parcela. Y aquí sí que hicimos un poco de mezcla porque queríamos tener una tapia de ladrillo que no es prefabricado, nos apetecía mucho integrarlo. 

Exterior de Casa Tini L+M ubicada en Cuenca
Exterior de Casa Tini L+M ubicada en Cuenca De la Vega Cano Lasso

¿Su rincón favorito de la casa?

La terraza, sin duda, porque al final es la conexión directa, sobre todo ahora que empieza el buen tiempo, al final el salón y el comedor se convierten en un porche. 

 

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