Teresa Sánchez (arquitecta): “Hay que seguir haciendo vivienda pública y que siempre pertenezca al Estado”

La arquitecta gallega, premiada hace dos años por el programa Europe 40under40, trabajó con César Portela, Creus y Carrasco, etc.

Puede decirse que la arquitecta Teresa Sánchez Táboas mamó la arquitectura desde la cuna: su madre, Teresa Táboas, también lo es y ella creció entre planos y maquetas, bien en el despacho materno, en el de César Portela… En 2024 fue premiada por el programa Europe 40under40, que distingue a las mentes más innovadoras de la arquitectura y el diseño en Europa.

Hace unos años se lanzó a una arquitectura circular, que seguramente hubiera hecho las delicias de Javier Sáenz de Oiza, en un hotel 'boutique' del corazón de Galicia, Retiro da Costiña. Y actualmente está trabajando en varios proyectos, como viviendas y un pequeño hotel en Pontevedra.  

Publicidad

Sigue a idealista/news en el canal de Whatsapp

¿Qué quería ser de pequeña?

Quería ser directora de cine pero al final me pareció que en Arquitectura me iba a ir mejor. Entonces cambié de idea, pero dudé bastante. De hecho, el primer año de la carrera fue un poco de prueba para ver si me gustaba o no, y luego, después de hacer la asignatura de proyectos, dije bueno, la verdad que cada proyecto es como si fuera un poco un proyecto también de cine, una historia y los personajes, que son los clientes, y me quedé.

Pero creo que había arquitectos en la familia…

Sí, tenía a mi madre. Yo creo que precisamente por eso no quería ser arquitecta, porque era como muy repetitivo y además ella es muy buena, pero luego me enganchó. Mi primera experiencia con la Arquitectura es en el estudio de mi madre. Mi madre muchas tardes me venía a recoger al colegio, me llevaba para allí. Somos dos hijos. Mi hermano no prestaba ninguna atención a lo que estaba pasando allí y, a mí, en cambio, me gustaba coger libros, copiaba planos, me gustaba estar presente cuando discutían cosas los arquitectos. Lo de las maquetas me parecía precioso también y realmente ese fue mi primer acercamiento a la profesión. Y luego con César Portela estuve un verano de prácticas, también con Creus y Carrasco, que son un estudio de Coruña. Luego el resto de mis referentes son profesores y compañeros de estudios.

"Mi primera experiencia con la Arquitectura es en el estudio de mi madre"

Entrada a la casa de Teresa Sánchez
Entrada a la casa de Teresa Sánchez idealista/news

¿Qué es lo que más le gusta de su oficio?

Me cuesta decir algo que no me guste, todos los pasos que hay que dar son necesarios, me he acostumbrado a cogerle el gusto a todo, hasta a sacar las licencias, pasando por la contabilidad, que al final eres empresario de ti mismo. No, no tengo ninguna tarea que me disguste, la verdad.

"Me he acostumbrado a cogerle el gusto a todo, hasta sacar las licencias"

¿Con qué proyectos está ahora mismo?

Tengo amigos que han podido ahorrar para poder o reformarse algún piso o hacerse alguna casa. Y estoy con bastantes encargos de parejas que han comprado un terrenito pequeño y están haciendo su hogar. Esto me parece bonito porque son amigos de la infancia. Sigo haciendo temas de restauración, estoy con un hotel también pequeñito en Pontevedra. Lo que lo que caiga. Soy de esa generación que salió de la carrera cuando era la crisis, entonces el miedo siempre está ahí. No le suelo decir que no a casi nada.

"Soy de esa generación que salió de la carrera en la crisis; el miedo siempre está ahí"

Vivienda Cova Miradoiro
Vivienda Cova Miradoiro idealista/news

Al ser de una generación que salió al mercado con la crisis inmobiliaria, ¿ha notado el cambio en la figura del arquitecto con respecto a generaciones anteriores?

De vez en cuando he escuchado alguna frase del estilo no pareces arquitecta porque se puede hablar contigo. Es verdad que es una profesión que atrás en el tiempo era una carrera muy larga. Lo estudiaba muy poca gente, era una profesión elitista. 

Con el cambio en la democracia, la carrera se vuelve accesible a todo el mundo. Luego le sumas la crisi y al estar en el mercado muchísimos profesionales y nos hemos tenido que hacer más humildes por fuerza mayor. En general, casi todos estamos en una situación precaria muchas veces. Un amigo de la profesión que considero muy inteligente me decía que, a veces, los arquitectos parecemos los músicos del Titanic tocando mientras se hunde el barco. Como que prestemos demasiada atención a los premios, a las publicaciones y demás, cuando en realidad tenemos que hacer labor por el gremio y por la profesión, porque, si nosotros no lo defendemos, nadie lo va a hacer.

"Los arquitectos nos hemos tenido que hacer más humildes por fuerza mayor"

¿A qué arquitectos admira?

Pues admiro mucho a Siza. Parece como un básico, como decir que si te gusta el cine te gusta Tarantino. Pero es que me emociona y, en general, no hay mucha arquitectura que me llegue a emocionar. Dentro de sus obras hay siempre caminos inesperados, cambios de plano. Es muy cinematográfico. Cuando visitas la Escuela de Arquitectura Oporto, el Museo de Serralves, las piscinas de Matosinhos, es como muy generosa su arquitectura, no la ves de una sentada, tienes que hacer varias visitas para entenderla del todo. 

De sus proyectos, ¿a cuál le guarda más cariño?

El proyecto del Retiro da Costiña en Santa Comba, que me permitió salirme de la rigidez de la línea recta que venía usando hasta entonces, eran una serie de construcciones circulares, que se integraban con el paisajismo de la parcela. Fue como un cambio de mental, otra forma de hacer arquitectura.

Vivienda Castro da Costiña
Vivienda Castro da Costiña Teresa Sánchez

Hablando de proyectos, la obra sigue siendo muy masculina… ¿Por qué cree que pasa esto?

Sigo viendo carencia de mujeres en la obra y es verdad que hay trabajos que son muy físicos, pero también hay trabajos muy físicos que hacemos las mujeres como cuidar ancianos, limpiar o muchos otros que podrían estar al mismo nivel de esfuerzo físico. Luego hay trabajos que no son físicos como electricista, fontanero. Yo creo que deberíamos reclamar esos lugares también, no dejarlos de lado. De todas maneras, creo que es una deriva general, en obra la gente se jubila y la gente de España en general no se mete en la obra, en Galicia ves a más gente de Portugal o de África que viene a trabajar. La gente joven no se quiere meter en la obra. Ya no es algo ni de hombre ni de mujer, es que nos cuesta mucho encontrar trabajadores y eso también está haciendo que suban los precios de la construcción.

"Nos cuesta mucho encontrar trabajadores y eso también hace que suban los precios"

Hay gente acampada en la Puerta del Sol reclamando mayor accesibilidad a la vivienda, ¿qué soluciones se le ocurren en este aspecto?

El problema de España, que Jorge Dioni lo explica muy bien en su libro El malestar de las ciudades, es que la materia prima de España es España. Vivimos tanto del turismo que al final la vivienda es un uso turístico en gran parte. Creo que limitar que la vivienda pueda ser utilizada para fines turísticos sería una medida bastante importante. Hay un estudio del Colegio de Arquitectos de Coruña de cuántos pisos turísticos había en la ciudad y es una barbaridad. Ya solo con esa medida se ganaría bastante. Y, por supuesto, hay que seguir haciendo vivienda pública y que siempre pertenezca al Estado, que sea parque público de vivienda y no que puedas vender al cabo de unos años. Fin.

"Limitar que la vivienda pueda ser utilizada para fines turísticos sería bastante importante"

Háblenos de esta casa...

Esta casa se hizo hace casi ya 10 años. Se hizo para mi padre, que falleció el año pasado. Ahora vivo, pero la casa se pensó para él. Una de las cosas que me pidió es que, por ejemplo, no tuviera escaleras. Venía de vivir de una casa que estaba en cuatro plantas, cada vez que llegaba aparcaba el coche y tenía que subir cuatro pisos para ir a dormir. Creo que la experiencia le dejó bastante traumatizado y me dijo que ni un escalón. Y entonces la casa toda es en planta baja. Se metió mucha luz cenital, cada habitación tiene como su propio lucernario. Y, en Galicia, que al final en invierno hay poca luz, pues no se vuelve una casa oscura. 

Salón de la casa de Teresa Sánchez
Salón de la casa de Teresa Sánchez idealista/news

¿La estancia que más le gusta?

La cocina, donde estamos. La empresa que fundó mi padre fabricaba cocinas así que la hicieron ellos, claro. Diseñé esta cocina para que se motivase a cocinar más. Es una especie de 'showcooking' para cuando viniera aquí con sus amigos. Y claro, es una casa que no hay comedor. Es el comedor con la cocina y después con el taller de pintura, pues él pintaba sus cuadros y era realmente el corazón de la casa. 

"Diseñé esta cocina para que se motivase a cocinar más"

¿Y le motivó para cocinar?

Sí, llegó a hacer comidas con sus amigos, sí, sí.

Para poder comentar debes Acceder con tu cuenta

Sigue toda la información inmobiliaria y los informes más novedosos en nuestra newsletter diaria y semanal. También puedes seguir el mercado inmobiliario de lujo con nuestro boletín mensual de lujo.