El fondo soberano de Noruega, el mayor de Europa, ha aplicado un gran tijeretazo a su cartera de participaciones de socimis y de promotoras españolas. Al cierre de 2022, el gigante del norte había liquidado sus posiciones en Metrovacesa y en Inmobiliaria del Sur (Insur), dos de sus grandes apuestas nacionales en el sector. Según consta en su página web, cuando acabó el año sólo había subido sus participaciones en Colonial y Neinor, dos valores duramente castigados el año pasado.
La pérdida de peso de España es de grandes proporciones. Cuando acabó el ejercicio de 2020, el fondo gestionado por Norges Bank tenía paquetes accionariales en hasta ocho inmobiliarias nacionales, cifra que en 2021 se redujo a siete por la salida de Quabit, que dejó de cotizar tras la compra por parte de Neinor. En ese momento, las participaciones inmobiliarias suponían el 10% de la cartera de 74 empresas españolas participadas por el fondo noruego.
Pero en 2022, el número de participaciones se ha reducido a cinco, apenas el 5% del total de 72 apuestas españolas de Norges Bank. Es el nivel más bajo de los últimos años. El movimiento más destacado es la salida del capital de Metrovacesa, donde al cierre de 2022 la firma contaba con una participación del 1,27%. Ya había reducido su presencia en la promotora controlada por Banco Santander y BBVA en 2021.
Pero la firma ha decidido hacer borrón y cuenta nueva tras un año pasado en el que Metrovacesa fue de menos a más. En marzo tocó mínimos del año en los 5,85 euros, pero de la mano de la oferta pública de adquisición (OPA) lanzada por el magnate mexicano Carlos Slim consiguió cerrar el año en los 6,37 y esquivar la dura corrección general en el sector. Con estas cartas sobre la mesa, Norges Bank ha decidido plegar velas en el valor, que ha empezado 2023 con subidas superiores al 5%, por debajo en cualquier caso del avance medio del índice general de Madrid del que forma parte.
Sorprendente es también la salida del capital de Insur, que ha sido históricamente una de las grandes apuestas del fondo noruego entre las inmobiliarias españolas de pequeño tamaño. De hecho, cuando acabó 2021 contaba con el 2,34% de la compañía sevillana, que era la participación más elevada en porcentaje de Norges Bank en el sector inmobiliario español. Este paquete ya era inferior al 2,60% del año 2020, pero la liquidación de la participación de una compañía que supera el 10% de revalorización en 2023 es especialmente llamativa.
Por porcentaje y también por valor de mercado, la mayor posición de Norges Bank en el inmobiliario español es el 1,82% que posee en Merlin Properties. Un paquete que se mantiene prácticamente intacto respecto al 1,81% de 2021. Por lo tanto, la firma mantiene la apuesta por un valor que el año pasado repartió un dividendo extraordinario de 1,15 euros por acción, con una rentabilidad del 11%. Norges también mantiene intacta su participación del 1,65% en el especialista en centros comerciales Lar España.
Frente a la consolidación de estas dos participaciones, destaca la rebaja en Aedas desde el 1,58% de 2021 hasta el 1,24% de 2022. Hay que tener en cuenta que la promotora controlada por Castlelake fue la gran apuesta de Norges en 2021, cuando más que dobló su participación desde el 0,73% hasta el 1,58%. Pero tras un mal año en el parquet en el que la cotización de Aedas sufrió una gran caída superior al 40%, el fondo soberano ha decidido reducir riesgos en el valor.
Las apuestas de Norges Bank
Las buenas noticias corren a cargo de Inmobiliaria Colonial y de Neinor. La participación de Neinor en la socimi sube desde el 1,45% hasta el 1,62%. Aunque sigue muy lejos del paquete de algo más del 3% que llegó a alcanzar en el año 2020, Norges pone fin al proceso de aligeramiento de su apuesta por la compañía. Tras una gran caída en bolsa del 27% el año pasado, el fondo considera que tiene potencial alcista. De momento, ya sube un 15% en lo que va de este año.
En el caso de Neinor, la subida de la participación es del 0,72% hasta el 1,02%. No obstante, Norges sigue muy lejos del 2,44% que llegó a alcanzar al cierre de la pasada década. La lectura del conjunto de las participaciones demuestra que el fondo da un paso más en su estrategia de reducción de riesgos en la cartera inmobiliaria española que ya comenzó en 2021. En medio de fuertes presiones inflacionistas y de subidas de tipos de interés en Europa, el fondo noruego se pone en una posición más defensiva que nunca.





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