España se ha consolidado como uno de los mercados que captan más inversión inmobiliaria. Según un informe de Colliers, en el primer trimestre del año ha sido el gran referente en el sur de Europa y es uno de los más dinámicos de toda EMEA, región que comprende además del Viejo Continente a Oriente Medio y África.
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La consultora cifra la inversión inmobiliaria en el mercado doméstico en 6.394 millones de euros en el primer trimestre del año, una cifra que supera a la suma de las registradas en Italia (2.900 millones), Francia (1.900 millones) y Portugal (915 millones) en ese mismo periodo.
Este liderazgo de España en el sur de Europa se debe principalmente la fortaleza del segmento 'living' y en el buen tono que han mostrado el 'retail' y los hoteles. Unos sectores muy demandados y que sufren una escasez de oferta.
El documento afirma que el mercado español ha comenzado 2026 "con un nivel excepcional de actividad inversora, con 6.394 millones de euros invertidos", lo que representa un crecimiento del 45,4% respecto a la media trimestral del año pasado. Y añade que "el crecimiento estuvo liderado por el sector residencial (2.382 millones de euros, con un 37% de cuota de mercado), mientras que el comercio minorista (1.140 millones de euros) y las oficinas (923 millones de euros) recuperaron impulso, y los hoteles (811 millones de euros) mantuvieron su solidez. A pesar de la volatilidad global y los riesgos geopolíticos, el interés de los inversores por España es fuerte, sin retrasos en las operaciones".
La inversión se mantiene fuerte pese al contexto
La consultora asevera que la inversión inmobiliaria en Europa, Oriente Medio y África ha tenido un comportamiento sólido pese al contexto de incertidumbre geopolítica global y unas condiciones de financiación más exigentes. E insiste en que "los inversores están ajustando el riesgo, no retirándose", de ahí que el mercado siga funcionando.
"Lo que ha definido este trimestre no ha sido la cautela, sino el compromiso. El capital sigue muy presente en el mercado y los inversores están cada vez más dispuestos a dirigir capital allí donde los fundamentos son sólidos. Esta voluntad de invertir, incluso en un entorno incierto, es una señal positiva para la siguiente fase del ciclo inmobiliario en EMEA", explica Luke Dawson, Head of Global Capital Markets de Colliers.
El estudio sitúa al residencia, los hoteles, el 'retail' y la logística como los sectores más atractivos de los inversores, y apunta a que España es uno de los mercados más atractivos para la inversión ante la elevada demanda y escasa oferta en la mayoría de esos segmentos inmobiliarios, así como al atractivo del sector turístico.
En concreto, señala que el segmento residencial volvió a liderar la actividad, impulsado por la demanda estructural de vivienda multifamiliar, 'build to rent' (construir para alquilar) y residencias de estudiantes, "con un interés creciente por operaciones de escala".
En el caso del sector industrial y logístico, el documento afirma que mantuvo su atractivo para los inversores, "en unos niveles de oferta limitados y una demanda que continúa superando al stock disponible, lo que contribuye a sostener los valores en las ubicaciones consolidadas".
Por su parte, el 'retail' y los hoteles registraron un interés más selectivo, centrado en formatos defensivos y en mercados turísticos con un comportamiento estructuralmente sólido, "un contexto en el que España volvió a situarse entre los destinos más atractivos".
También están ganando terreno otros activos alternativos, como los centros de datos y los inmuebles 'prime' ubicados en ciudades donde la liquidez es mayor”.
Una primavera de estabilidad
En este segundo trimestre, Colliers prevé que la inversión inmobiliaria mantenga un tono estable, sin una aceleración clara ni un deterioro significativo de la actividad. "El mercado seguirá siendo transaccional, con negociación de precios y ajustes selectivos a nivel de activo, en un contexto de capital que aún necesita desplegarse", concreta la compañía.
Por tanto, ni anticipa una caída brusca del volumen ni un repunte generalizado, dado el clima de cautela por la subida de la inflación, los incrementos de los tipos de interés que hay sobre la mesa y el devenir de los diferentes riesgos geopolíticos.
Lo que sí podría lastrar la inversión en los próximos trimestres es una prolongación de la guerra en Irán, aunque de momento el mercado no baraja ese escenario.
A la espera de cómo evolucionen los acontecimientos, prevé que las oportunidades se polaricen entre los activos protegidos contra la inflación y aquellos que se benefician de la escasez estructural de oferta. "El turismo y el crecimiento demográfico seguirán impulsando la demanda en vivienda, hoteles, comercio minorista y logística. Mientras tanto, la sanidad (contracíclica) y los centros de datos (impulsados por la demanda de IA) siguen siendo objetivos clave de inversión", detalla la consultora en este sentido. Y concluye que "la liquidez se siga concentrando en los mercados 'core' y en sectores con fundamentales sólidos, mayor visibilidad de ingresos y oferta limitada".
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