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La cruda realidad laboral que viven las madres trabajadoras en España en seis terroríficos gráficos

Las mujeres no tienen nada fácil su carrera profesional. A pesar de que están más formadas que los hombres de su misma generación, tienen un salario medio un 20% inferior y están más afectadas por el paro, la temporalidad y las jornadas parciales obligatorias.

Que hay una importante brecha de género en el mercado laboral español no es ningún secreto, pero sí que gran parte del problema reside en el desigual reparto de tareas domésticas y, sobre todo, en tener hijos. Ésta es una de las lecturas del informe que ha presentado sobre la materia la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea).

El organismo asegura que las consecuencias que tiene para la mujer trabajadora formar una familia en España son mucho más negativas que en otros países del entorno. Y para demostrarlo basta comprobar qué dicen los datos oficiales.

En lo que se refiere a la distribución de las tareas domésticas por género, en España es sumamente desigual en relación a otros países como Francia, Suecia y Holanda, aunque Italia es el que sale peor parado en el ranking.

Las mujeres dedican diariamente 2,5 horas más al día a tareas domésticas, incluyendo el cuidado infantil, lo que supone un importante hándicap para su integración y desempeño laborales. Por tanto, dedican 1,4 horas menos al trabajo remunerado y una hora menos al ocio o al tiempo libre. En otras palabras, cada día de media las mujeres destinan más de una hora al hogar mientras que los hombres disfrutan de una hora de tiempo libre”, recalca el estudio.

Todo ese tiempo de las mujeres que se ‘come’ el hogar se explica con otro gráfico: son ellas quienes realizan prácticamente todas las tareas, excepto las pequeñas reparaciones, que siguen siendo una labor mayoritariamente masculina.

El principal problema que deja sobre la mesa este desigual reparto de las tareas domésticas es, según Fedea, que aumenta la brecha de género en la participación laboral. De nuevo, y como veíamos en el primer gráfico, España e Italia son de los casos más extremos.

Pero si hay una variable que lastra el desarrollo profesional de las mujeres en nuestro país es, sin duda, sus hijos. “Tener hijos en España tiene un importante efecto sobre el estatus laboral de las mujeres, pero no de los hombres”, insiste el informe.

Tal y como se aprecia en el gráfico, la tasa de empleo en las mujeres de entre 25 y 49 años con niños cae bruscamente, ya sea porque no trabajan o porque tienen una jornada laboral parcial. En el caso de los varones de entre 25 y 49 años, el 70% trabaja a tiempo completo, tenga o no hijos, mientras que en el caso de las mujeres el porcentaje baja del 60% al entorno del 40%. En cambio, sube el porcentaje de las madres en el colectivo que no trabaja y en el de las jornadas parciales.

El problema de España es que es un país con un porcentaje de parejas con hijos superior a los de otros países como Alemania, Estados Unidos, Reino Unido, Francia e incluso Italia. En nuestro país suponen más de un 30%, mientras que en los demás la proporción se encuentra entre el 20% y el 27%. Dicho de otro modo, las mujeres españolas tienden a vivir en familias con una estructura más tradicional que otros países de la OCDE.

Otro dato interesante del informe es que los efectos de los hijos no solo afectan a las mujeres mientras estos son pequeños, sino que se mantienen a lo largo del tiempo. “La brecha en la participación laboral en España no mejora independientemente de la edad del hijo. La razón es que hay una desconexión del mundo laboral con la maternidad”, sostiene el estudio.

La conciliación, una misión imposible

La principal razón por la que las mujeres deben dejar a un lado su carrera profesional para ocuparse de su familia está ligada a las escasas opciones que dan las empresas para conciliar la vida personal y la profesional.

Según Fedea, España necesita aprobar medidas que vayan encaminadas a compatibilizar trabajo y familia, ya que teniendo en cuenta los cambios demográficos que van a producirse en los próximos años no podemos permitirnos desperdiciar mano de obra cualificada, algo que también cree el Círculo de Empresarios.

“Está claro que algo pasa en España cuando se forma una familia. Debemos apostar por las políticas de conciliación y fomentar la igualdad de oportunidades y condiciones. Con lo difícil que va a ser garantizar el sistema de pensiones, no podemos desperdiciar el talento de las mujeres, cuya incorporación al mundo del trabajo durante las pasadas décadas ha sido fundamental para el desarrollo del país”, asegura José Ignacio Conde-Ruiz, subdirector de Fedea y uno de los autores del estudio.

En su opinión, deberían tomarse medidas como extender los servicios públicos de cuidado y educación infantil entre 0 y 3 años, poner en marcha un sistema de bajas parentales compartido entre hombres y mujeres (como ya han hecho países como Alemania) o flexibilizar las condiciones laborales en términos de jornada y lugar de trabajo. Fedea también recomienda establecer de forma gradual cuotas de género de carácter temporal en los consejos de administración de las empresas. Un campo en el que estamos muy alejados del resto del Viejo Continente.

Mientras en España apenas hay un 10% de directivas, en Suecia el porcentaje ronda el 25% y mientras que las mujeres ocupan el 17% de los puestos consejeros en las grandes empresas domésticas, en Francia representan más del 30%.

Pero lo peor es que los expertos no ven posible un cambio de rumbo a corto plazo. “Hasta que las mujeres no estén al mando en las empresas y tengan puestos de gran responsabilidad, la conciliación va a ser imposible. Solo entonces habrá más facilidades para compatibilizar trabajo y familia”, concluye Conde-Ruiz.