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Barcelona destinará 46,6 millones en ayudas para rehabilitar viviendas

El Ayuntamiento de Barcelona suma recursos e inversión en materia de vivienda. El Consorcio de la Vivienda ha aprobado la primera convocatoria de ayudas a la rehabilitación de edificios de viviendas. Destinarán 46,6 millones de euros y priorizarán las subvenciones para la eficiencia energética además de las mejoras en los interiores de los pisos. Estas ayudas sociales se suman a las que el Ayuntamiento ofrece para rehabilitar pisos que se incorporen a la bolsa de alquiler de la ciudad. En 2016 se beneficiaron 12.337 familias de 790 edificios.

Garantizar el derecho a la habitabilidad. Ese es el objetivo que se ha marcado el Ayuntamiento para mejorar la calidad de los vecinos de la ciudad. En esta línea, ha lanzado esta nueva subvención que desde ayer ya se puede solicitar. Para Janet Sanz, la teniente alcalde y concejal de Urbanismo, son las ayudas de rehabilitación "con la mirada más social y sostenible que han puesto a disposición de la ciudad", declaró.

La intención es conseguir que los pisos de la ciudad sean accesibles, dispongan de condiciones idóneas de confortabilidad térmica y cuenten con unas instalaciones libres de materiales contaminantes. En esta primera convocatoria de la ayuda municipal que recién ha arrancado cuenta con un presupuesto de 12 millones de euros que se irán incrementan en futuras convocatorias hasta alcanzar los 46,6 millones reservados para esta partida. Esos 46,6 millones provienen de tres líneas: 25,8 millones que aportará el Ayuntamiento, 5 millones de euros que dará la Generalitat y 15,6 millones de excedentes del 2016. 

A diferencia de la partida destinada a incorporar pisos vacíos a la bolsa de alquiler social, estas ayudas se ofrecerán a aquellas viviendas que sean residencia habitual de los vecinos y que estén actualmente habitadas. 

32 personas desalojadas de sus viviendas por problemas estructurales

Los servicios de Urgencias y Emergencias Sociales intervino ayer en tres fincas del barrio de Sant Martí para desalojar a 32 personas de sus viviendas. La razón fue, a modo preventivo, protegerlos de los problemas graves de fonamentación de los edificios que había detectado un equipo de los Bomberos de Barcelona.