Durante más de un siglo, Wall Street ha sido sinónimo del poder financiero estadounidense. Nueva York continúa concentrando los grandes bancos de inversión, fondos, gestoras, despachos de abogados y buena parte del talento financiero mundial. Pero a casi 2.500 kilómetros de Manhattan está creciendo una alternativa que empieza a ser demasiado grande para ignorarla: Dallas. La ciudad tejana ya cuenta con su propia bolsa y la Bolsa de Nueva York ha abierto sede oficial, junto a la llegada de cada vez más trabajadores procedentes de la banca como Goldman Sachs, JPMorgan o Bank of America. El fenómeno ya tiene nombre: “Y’all Street”.