Uno de los factores que más resistencia genera entre los consumidores cuando se trata de dar el salto hacia un vehículo eléctrico -además de su elevado precio- es la aparente dificultad a la hora de recargar su batería. Sin embargo, lo cierto es que instalar un cargador de coche eléctrico en casa es más sencillo de lo que parece, además de ser la opción más cómoda y sencilla para cargar tu vehículo. La potencia mínima para cargar un coche eléctrico es 2,3 kW, si bien es recomendable disponer de una potencia de al menos 3,6 kW.