De pequeña construía habitaciones con telas y cartones con su hermana, probablemente ese fue el pequeño germen que la llevó después a ser arquitecta. Arantza Ozaeta fundó su estudio de arquitectura, TallerDE2, ahora renombrado como Ozaeta-Fidalgo, junto a su marido y socio Álvaro Martín Fidalgo. Les interesa especialmente lo que se denomina arquitectura de los cuidados. Nos adentramos en su casa para conocer más de cerca a esta profesional conocida no solo en España, sino también en Italia, Alemania e Inglaterra.
¿Por qué estudió Arquitectura?
La verdad es que ser arquitecta no es algo vocacional en mi caso, pero estudiar la carrera de arquitectura sí, me interesaba muchísimo. Siempre me ha gustado construir con mi hermana pequeña, no tanto casas sino habitaciones, habitaciones maravillosas que hacíamos con telas, cartones y cosas así. Pero luego estudiar la carrera de arquitectura es lo que más me ha fascinado, todo el proceso de llegar a ser arquitecta. Me interesa mucho observar a las personas, soy muy observadora y me interesa cómo se relacionan con lo cercano. Y de ahí he construido la forma de ser arquitecta.
¿Qué es lo que más le gustó de su formación?
Ese proceso creativo personal de proyectar a través de asignaturas, de proyectos, compartiéndolas con los profesores, con los compañeros y el enfrentarte a imaginar ese tipo de escenarios que te proponen. Los viajes han sido la parte de la carrera que más me ha alimentado.
¿Cuál es el último proyecto del que pueda hablarnos?
Una vivienda en Madrid, nos interesa mucho a Álvaro Martín Fidalgo y a mí, que somos socios, este proyecto, esta arquitectura que se enfoca en las personas, esta arquitectura de los cuidados en la definición de un espacio doméstico. Hemos desarrollado esta casa para estos habitantes que ya se han hecho mayores, en el momento de la vejez al que vamos a llegar todos y que de repente tu casa se queda grande, no te encuentras en tu vivienda y decides hacerte un hogar que albergue tus necesidades y deseos del momento.
Entonces hemos desarrollado el proyecto casi desde esa definición del espacio doméstico como un lugar en el que esta pareja se encuentra con esa familia extendida que empezamos a necesitar y a desear en esos momentos. Hemos tenido oportunidad de desarrollarlo en el espacio doméstico pero antes lo habíamos hecho en el público, porque empezamos a trabajar hace unos años en Alemania, en una ciudad menguante que quería acoger población joven para equilibrar su balanza demográfica. Y nosotros como arquitectos dijimos vale, hay que acoger población joven pero hay una población mayor que no atendéis, vamos a empezar atendiendo a la población mayor. Una vez que están atendidos, vamos a empezar a ser atractivos para los jóvenes. Y empezamos a hacer una serie de equipamientos públicos que se comportaban como esos escenarios para esas familias extendidas que queríamos crear allí.
Vuestro estudio, ¿trabaja más con concursos públicos o con privados?
Es una mezcla. Al comienzo hacíamos sobre todo concursos públicos. Evidentemente no tienes obra construida y no tienes nada que mostrar. Una vez que esos concursos empezaron a desarrollarse y teníamos resultados, pasamos a una fase más de concursos por invitación o concursos privados. Ahora estamos más en una fase de encargos privados.
¿De qué próximos proyectos puede hablarnos?
Estamos cerrando un proyecto de transformación de un edificio en Arturo Soria, era una residencia de estudiantes. También estamos desarrollando unas viviendas en Ávila, en el bosque. Está siendo un proyecto muy bonito. Y luego en La Rioja tenemos una serie de proyectos para la Administración de equipamiento público, para jóvenes, para niños…
¿Qué cliente permite mayor creatividad, el público o el privado?
Creemos que detrás de grandes proyectos siempre hay grandes clientes. Y hemos encontrado grandes clientes tanto en la administración como en lo privado. Un gran cliente es aquel que te provoca, que evidentemente te lanza enunciados inquietantes que muchas veces no sabes por dónde abordar. A la vez te puede incomodar porque te limita y constriñe en muchos momentos poniendo muchas limitaciones, pero eso al final creemos que hace que el proyecto vaya evolucionando y al final sea mejor. Nos emocionamos mucho con los proyectos y si vemos que el cliente está emocionándose igual, sabemos que va a salir algo maravilloso
Comentaba que dibujaba, ¿cómo dibuja, a mano, en el ordenador?
He evolucionado mucho. Antes de la carrera era puramente manual. No conocía las herramientas digitales para el diseño. Entonces era puramente manual, eran dibujos con múltiples técnicas, principalmente de dos dimensiones. Y luego ya con la carrera he adquirido esas herramientas digitales que son un disfrute hacer visualizaciones. Ahora estamos en una fase, sobre todo el grupo de profesores en la universidad, que estamos intentando entender cuál es el rol de inteligencia artificial en nuestra profesión o cuál puede llegar a ser inmediatamente. La estamos explorando y está siendo una forma de representación de la realidad muy interesante.
¿Qué uso le habéis dado a la IA hasta ahora?
La hemos usado en el estudio de forma puntual, en varios proyectos, para producir imágenes inmediatas. En la universidad lo estamos intentando definir. Es algo que está tan abierto, tiene tantas líneas... Tenemos que encontrar un equilibrio.
Háblenos de esta casa…
Como vivíamos media semana en Londres y media semana en Madrid, decidimos unificarlo y estuvimos a la búsqueda de una vivienda y la estuvimos buscando mucho tiempo. Y tengo que decir que Idealista para nosotros fue maravilloso, fue la herramienta que usamos y es una herramienta además que nos ha generado casi adicción, seguimos usándola aunque no busquemos vivienda. No siendo de Madrid, teníamos una libertad maravillosa de buscar en todos los barrios, en cualquier barrio. Nos llamó la atención que dentro de un barrio abigarrado, muy denso, como muchos de Madrid, de repente este edificio es una pastilla casi independiente, es una vivienda que tiene dos fachadas, bueno en realidad tres. Además, se encuentra en una zona elevada topográficamente. Es un edificio hecho con unas pantallas de hormigón en el que todas las viviendas son pasantes y tenía ese potencial en nuestro caso, para poder definir una vivienda y un estudio de forma independiente pero conectado.
¿Cuál es el lugar de la casa que más le gusta?
Este donde estamos. Es el corazón de la casa y lo que buscamos nada más llegar aquí es que este espacio estuviera abierto de lado a lado, de norte a sur, que pudiéramos tener iluminación y ventilación en ambas fachadas. Lo llamamos un espacio vacante, nuestro espacio disponible, donde desarrollar diferentes dinámicas domésticas, pero a lo largo del tiempo. Porque cuando vinimos éramos dos y luego fuimos tres, con nuestro perro. Ahora somos cuatro con nuestra hija, entonces nuestra vida va evolucionando y lo maravilloso es que este espacio es casi como un tablero de juego. Es donde me encuentro más a gusto en muchos momentos del día. También es el lugar que compartimos con esa familia extendida que comentaba antes. Nuestras vecinas suben a jugar con Roma, nuestra hija. O invitamos amigos a comer o a cenar. Es un espacio además que está comunicado con el exterior.








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