El sueño para muchos es volver a residir en el pueblo en el que vivieron de pequeños. Con esta ilusión Antonio ‘Toño’ Piñeiro, un ciudadano natural de Sober (Lugo), se compró una casa en la zona de A Puosada en 2015 para trasladarse desde Valencia, donde vive y trabaja, durante sus vacaciones. Poco a poco, ha ido remodelando su casa, que estuvo abandonada casi 40 años, y lo que nunca iba a imaginar es que se encontraría con un total de 54.000 euros en pesetas durante la reforma. Nueve millones de pesetas de la época de los que algo menos de la mitad ya no ha podido canjearlos en el Banco de España.