Información sobre vivienda y economía

Podemos: “Es complicado crear empleo de calidad. No tenemos una varita mágica”

Gtres
Gtres

Los responsables económicos de los partidos políticos de la oposición reconocen que la creación de puestos de trabajo y que estos sean de calidad no es una tarea nada sencilla. El de Podemos recuerda que no hay fórmulas mágicas que lo consigan, mientras que el del PSOE asegura que la única solución es pedir ayuda a Europa y el de Ciudadanos, que es necesario impulsar la educación y la innovación para poder lograrlo a largo plazo.

España ha dejado de destruir puestos de trabajo y empieza a crear empleo con un crecimiento económico mucho más reducido que lo que necesitaba en los años precrisis.

Según las cifras del Ministerio de Empleo, en los últimos doce meses el número de desempleados en nuestro país se ha reducido en 330.000 personas, mientras que solo en el mes de junio se han firmado más de 1,726 millones de nuevos contratos, la mejor cifra desde octubre de 2007.

El cambio de tendencia en el mercado laboral es evidente, aunque todavía el paro todavía sigue siendo demasiado elevado. Actualmente en España hay 4,12 millones de personas sin trabajo y el desempleo sigue siendo la primera preocupación de los ciudadanos según el Barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).

Todos los partidos políticos, sin excepción, sitúan a la creación de empleo en el número uno de su lista de preocupaciones económicas y promesas a cumplir de cara a las próximas elecciones generales. Sin embargo, dejan entrever que cumplir el objetivo es prácticamente imposible a corto plazo.

“Es complicado crear empleo y de calidad. No tenemos una varita mágica”, cree Nacho Álvarez, responsable económico de Podemos. Y no es el único que piensa de esta manera. Manuel de la Rocha-Vázquez, del PSOE, asegura que “no se pueden hacer grandes estímulos a corto plazo”.

¿Qué camino nos queda entonces? Cada formación apuesta por uno diferente. El PSOE, por ejemplo, está convencido de que la mejor alternativa es acogerse al bautizado Plan Juncker, un programa europeo de inversión valorado en 300.000 millones de euros que estará activo desde este año hasta 2017 y con el que se podrían quedar entre 1,3 y 2,1 millones de puestos de trabajo en los próximos tres ejercicios según calculan organismos como la Comisión Europea o la Organización Internacional del Trabajo. “Tenemos que intentar que nos ayude Europa”, argumenta de la Rocha-Vázquez.

Para Podemos, sin embargo, la clave está en conseguir que las empresas tengan más pedidos. “Lo estamos enfocando mal porque para crear empleo necesitamos incrementar el nivel de demanda de la economía, no basta con cambiar el marco regulatorio”, opina Álvarez.

Mientras tanto, Ciudadanos cree que la clave está en remodelar el sistema educativo a todos los niveles, desde la primaria hasta la universidad. “España tiene que aspirar a tener un paro del 7%-8%, un nivel con el que no tendríamos déficit público, y para eso hay que invertir más en educación e innovación y menos en infraestructuras”, añade Luis Garicano, responsable económico del partido liderado por Albert Rivera.

Los mismos puntos a resolver, diferente solución

Hay dos cifras relacionadas con el mercado laboral que los políticos están mirando con lupa: por un lado, los parados de larga y muy larga duración (casi 2,5 millones de personas llevan al menos dos años sin trabajo y casi 700.000 han dejado de recibir algún tipo de prestación desde 2013) y la supremacía de la temporalidad en los contratos nuevos (ni siquiera el 8% de los nuevos contratos de junio fueron fijos).

Aunque los partidos todavía no han desvelado las propuestas en firme que incluirán sus respectivos programas electorales, sí que han dado pistas de las medidas que querrían tomar si llegan a Moncloa.

El PSOE, por ejemplo, quiere reformar el Estatuto de los Trabajadores para adaptarlo al siglo XXI. “El actual tiene treinta años y queremos cambiarlo para que permita la conciliación y rompa con la brecha salarial entre hombres y mujeres”, asegura de la Rocha-Vázquez, quien también prevé subir el Salario Mínimo Interprofesional, romper con la dualidad del sistema (fijos/temporales) y reducir el número de contratos.

De igual modo, Ciudadanos quiere fomentar la contratación indefinida y la formación del capital humano. “Los trabajadores que rotan excesivamente no se forman, porque ni a la empresa le interesa formarles, ni al empleado recibir formación de un puesto en el que no durará mucho. La temporalidad es un cáncer”, señala Garicano. Sin embargo, y al contrario que el PSOE, rechaza frontalmente subir el Salario Mínimo. “Apostamos por un complemento salarial, pero no por un Salario Mínimo más alto ni cualquier otra renta. No podemos convertir a la gente en una receptora pasiva”, aclara el economista.

Para el PP, la clave es aumentar la competitividad (a través de la reducción de los costes) e implantar medidas a largo plazo para mejorar la educación y el nivel de innovación. Como Álvaro Nadal, director de la Oficina Económica del Gobierno, “llevamos tres décadas con el paro más alto de toda la OCDE (la organización que engloba a los países más ricos del mundo) y la reforma laboral ha abierto la puerta a solucionar muchos problemas estructurales”.

Podemos, de momento, tampoco ha puesto medidas concretas sobre la mesa, aunque insiste en que es necesario desincentivar el contrato temporal para frenar el empleo precario y centrarse en que las empresas aumenten su producción para elevar la contratación.