La compañía, que fue integrante del lobby inmobiliario conocido como 'G14', ha solicitado el concurso voluntariamente tras haber registrado unas pérdidas de 120 millones de euros entre los ejercicios 2013 y 2014. La inmobiliaria, con negocio en España, Portugal y Alemania, estaba incluida en la lista de morosos que publicó Hacienda con una deuda de 20,5 millones de euros.