El pago del dividendo extraordinario más esperado del año en el Ibex 35 ya está llamando a la puerta. El 18 de agosto recibirán 0,75 euros por acción todos los que fueran accionistas de Merlin Properties antes del pasado día 3, cuando la socimi empezó a cotizar sin derecho a cobro y con el importe del pago ya descontado de la cotización. ¿Hay un antes y después en bolsa antes de este pago millonario de 352 millones de euros?
La rentabilidad de este dividendo extraordinario alcanza el 7,5% a los actuales precios de mercado de la compañía que preside Ismael Clemente. Si a dicho importe se unen los 40 céntimos por acción de dividendo ordinario, el rendimiento se va hasta el 11,5%. Un porcentaje tan extraordinario como excepcional para una compañía que se está preparando para asegurar el interés futuro de los accionistas en lo que a las retribuciones se refiere.
Sin más dividendos extraordinarios previstos en 2023, el mercado estima que la rentabilidad superará ligeramente el 4% el año que viene y que se aproximará al 5% en 2024. Merlin ya ha anunciado que eleva desde los 40 hasta los 42 céntimos el dividendo ordinario con cargo a este año. Un gesto que se ve muy reforzado por unas cuentas del primer semestre del año que, en conjunto, han superado las previsiones.
Por un lado, la venta de las oficinas de BBVA al propio banco por casi 2.000 millones de euros ha permitido a la compañía reducir la ratio de endeudamiento LTV hasta el 27,4%, frente al 39,2% de cierre de 2021. Por otro lado, la compañía sorprendió al cierre del primer semestre con sensibles mejoras tanto en ocupación como en rentas. A lo que suma la conversión del 100% de sus obligaciones de deuda en bonos verdes.
Con este póker de ases sobre la mesa, Merlin está haciendo una exhibición de fuerza en bolsa. Una vez descontado el importe del dividendo, la acción sigue a un paso de los 10 euros y ha consolidado una ganancia de alrededor del 15% en 2022. Por lo tanto, no hay síntomas de debilidad en la mejor gran socimi de la bolsa española este año. Colonial y Lar siguen arrastrando descensos en torno al 15% y al 5%, respectivamente.
Tras los resultados y en la antesala del pago del dividendo, los analistas han reafirmado su inmensa mayoría de recomendaciones de compra -alrededor de un 75%- sobre el valor. La única gran voz discordante es la de Citi, que, aunque ha elevado el precio objetivo hasta 7,90 euros, -todavía a años luz de los alrededor de 11,5 euros de media- cree que a pesar del buen estado de salud del negocio de oficinas que se desprende las cuentas a 30 de junio, la socimi española está ignorando una recesión.
De momento, la mejora del 5,5% de las rentas en el negocio de oficinas y una tasa de ocupación de algo más del 90% al cierre del primer semestre quitan hierro al pronóstico. En otras firmas no ven amenazas a corto y medio plazo. Sabadell cree que la acción está barata porque cotiza con un descuento del 40% sobre el valor neto de los activos tangibles. Y Renta 4 destaca la sorpresa positiva por la revisión del valor de los activos.
Más allá del aviso para navegantes de Citi, la mayoría del mercado cree que, en un escenario de alta inflación, el poder de negociación de precios contenido en los contratos de arrendamiento da a las socimi un importante colchón y las convierte en valor refugio. Un atributo este último que se está haciendo especialmente visible en el caso de Merlin Properties, que afronta el futuro post dividendo extraordinario sin signos de flaqueza en bolsa.






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