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‘do it yourself’ 06: Cómo transformar una cajonera de ikea en un archivador vintage

cómo hacer un archivador vintage
Autor: Redacción

Artículo escrito por Cristina y Ana de Luis duarte, fundadoras del blog bueno bonito y barato

Lo vintage o antiguo está de moda y no sólo en la forma de vestir, sino también en la decoración de la vivienda. Una cajonera pequeña se puede renovar para darle un aspecto vintage

 

¿Qué he utilizado?

– Cajonera de ikea de cajoncitos pequeños

– Chalk paint “Casi negro”, “Poetic” y “Blanco antiguo”

– Pincel plano, lija de dos grosores, destornillador y una velita de Ikea

– Tiradores con aspecto vintage

 

Lo primero que hice fue buscar unos tiradores que tuvieran ese aspecto antiguo de archivador de oficina, con sus porta etiquetas porque me encantan. Y después de tener todos los materiales preparados nos pusimos manos a la obra

 

Para que los tiradores luzcan bien, debemos darle la vuelta a todos los cajoncitos para esconder la ranura que viene en la cara anterior. Así que ahora nuestro frontal serán todas las caras posteriores de los cajoncitos.

Lo primero que hice fue usar el color “Casi negro” de chalk paint. En este caso sólo quería dar ese aspecto oscuro a las aristas de los cajoncitos, así que pinte todos los filos con una buena capa de pintura y lo dejé secar bien.

 

Después, con una velita de Ikea (de las pequeñitas que vienen en bolsas de cien) cortada por la mitad, unté de cera las aristas sobre las zonas pintadas con pintura negra. Este truco sirve para que después la pintura que se ponga encima no se adhiera del todo y sea más fácil sacarla después.

 

Ahora le toca el turno a la pintura “Blanco antiguo”. Pinté los cajones en su totalidad y después dejé secar por completo. Una vez secos, repetimos la operación con la velita en las zonas que nos interese mostrar después. Además de en las esquinas también hice el mismo proceso aleatoriamente por distintos trozos de las caras.

 

Y por último pinté todos los cajones con “Poetic”, que es un tono verde mint rebajado que me chifla.

Una vez seco de nuevo, utilicé la lija gorda para arañar los cajones en sus caras, haciendo más fuerza en las aristas. Poco a poco la pintura de las últimas capas empieza a desaparecer, dejando ver la pintura que hay debajo. Cuando tengas el efecto que quieres, pasa una lija fina para rematar los acabados. No te preocupes por la técnica, ya que para darle ese aire viejo hay que maltratar un poco la madera. Eso le dará un acabado mucho más real.

Para rematar, atornillamos los tiradores y ¡Listo! Ya tenemos un precioso archivador para nuestro escritorio con un aspecto vintage que me chifla. Estoy feliz con el resultado. Ahora no sé dónde ponerlo ni para qué usarlo, porque me gusta en todas partes