En 2026, el interiorismo se centra en crear espacios que fomentan nuestro bienestar y que nos cuiden. “Entramos en una etapa donde el foco se desplaza hacia la experiencia humana. Materiales saludables, inclusión, tecnología amable y entornos flexibles son algunos de los pilares de la arquitectura de interiores que viene”, creen desde el estudio de arquitectura e interiorismo Dosalcubo, liderado por David Moya y Javier Páramo. De la misma opinión es la interiorista Blanca Rosa Gutiérrez, que también cree que la decoración en 2026 tendrá muy en cuenta nuestras emociones. En general, el diseño de interiores en 2026 es más honesto y humano; en definitiva, “más conectado con la vida real”, resumen desde Dosalcubo.