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Los diez errores que no debes volver a cometer ahora que la economía está creciendo de nuevo

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Autor: Redacción

Artículo escrito por Carlos salas, colaborador de idealista news

La economía española está volviendo a crecer, y cada vez con más fuerza. A pesar del optimismo es un buen momento para ver en qué nos hemos equivocado y no volver a cometer los mismos errores. Hacernos tarjetas de créditos como churros, dejar la luz todo el día enchufada en casa, comprar en el supermercado sin mirar o cambiar de móvil cada dos por tres son errores en los que no deberíamos volver a caer

Tarjetas a tutiplén. Quizá no lo hayas notado pero desde hace unos meses, los bancos te están ofreciendo tarjetas de crédito con incontables ventajas. Recházalas. No hagas como en el pasado, que abrías la cartera para enseñar la cantidad de tarjetas que tenías. Lo que tienes que hacer es pedir que te igualen las ventajas con la que tienes. O sustituye una por otra, pidiendo por escrito las nuevas condiciones. Y recuerda: es mejor pagar en efectivo, salvo que sea una gran suma. Es la forma que los alemanes tienen de ahorrar.

Volver al carrito lleno. Ahora que habías descubierto las ventajas de comprar poco a poco en los supermercados, se te ocurre volver a la gran compra: quieres llenar el carrito hasta arriba para demostrar tu poder económico a los demás. No pierdas las costumbres sanas que has adquirido: compra lo que necesites y reprime tus deseos de ir lanzando productos al carrito.

Dejar grifos y luz a todo meter. ¿Te has fijado si empiezas a dejar una luz encendida de una lamparita? ¿Dejas correr el agua al lavarte los dientes? ¿Te empiezas a dar duchas de campeonato? Inconscientemente, tu cerebro puede empezar a derrochar antes de que te des cuenta. Sé muy estricto con estas costumbres, y vigila a tus hijos para que las cumplan. Al cabo del año, sabes que por ahí se ahorra mucho

No mirar las cuentas en los restaurantes. Empieza por una que no miras, luego otra y así hasta que no revisas las facturas. Era de mal gusto, ¿Te acuerdas? Pero con la crisis, todos lo hacíamos para verificar que todo estaba en su sitio. No dejes esa sana costumbre

Darte de alta en gimnasios y clubes que apenas usas. Fue uno de los rasgos de los años locos: nos dimos de alta en un montón de sitios, como clubes deportivos con piscina o gimnasios a los que fuimos un par de veces, pero luego por pereza abandonamos. ¿Tienes fuerza de voluntad para hacerlo? Si no estás seguro, practica deportes ‘gratuitos’ como correr, o levantar las bombonas de butano de tu casa

Comprar en la rebajas como loco. Las rebajas, las ofertas, los dos por dos… llenaste el armario de cosas inútiles, y muchas de ellas aún tienen la etiqueta. Has descubierto que podían pasar uno y dos años con el mismo vestuario. Sé disciplinado y cómprate solo aquello que realmente necesites para vestir

Darse esos caprichitos tan sabrosos. Un día te comprabas un foie de oca, otro saboreabas un vino de ribera del duero de reserva, y hasta te dabas el gusto de comprar una cestita de chocolates belgas… no es un pecado, pero ¿Estás midiendo bien el número de caprichitos?

Cambiar de móvil cada dos por tres. El que tienes todavía te vale. Recuerda que ya no se regalan con tanta facilidad como antes. Y si se te estropea, puedes arreglarlo en las tiendas de reparación que ahora están. No te enamores de los últimos modelos de samsung y de iphone, porque se puede convertir en una enfermedad

Tanque lleno y tira millas. Eso es lo que hacías muchos fines de semana cuando tenías dinero. Llenabas el tanque y te ibas a pasear por tu comarca con la familia. Con la crisis, se acabó. Te diste cuenta de que la gasolina es muy cara y habías logrado controlar esa pasión. Sigue siendo cara así que limita este gasto

No regatear. Con la crisis, aprendiste a regatear con los bancos, con las eléctricas, con los seguros… no abandones esta preciosa costumbre. Regatea aun más con todos ellos, regatear en todo lo que compres, con las talleres mecánicos y con la fibra óptica. Hasta con a paga a tus hijos