Las familias asfixiadas por la crisis comienzan a vender sus trasteros y plazas de garajes, como la mejor manera de obtener liquidez y poder tapar agujeros. En ciudades como Madrid, bilbao o san Sebastián el precio de estos espacios puede llegar a alcanzar los 3.000 euros por m2
Tras el estallido de la burbuja inmobiliaria, la venta de trasteros muestra la decadencia que los españoles están viviendo en términos de riqueza
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