Laura Ortín: “Cuando estemos en 2050 vamos a valorar mucho las casas de nuestros bisabuelos”
Su casa, como si estuviésemos en el famoso edificio Torres Blancas de Madrid, no tiene esquinas, sino curvas. Pero esto no es Madrid, sino Murcia y como a la arquitecta Laura Ortín le gustan mucho las curvas en sus propuestas, bromea diciendo que no le importa que la llamen la niña de la curva. Afirma que igual que hay que consumir pocos ultraprocesados, también en la construcción hay que tender hacia materiales más naturales. Y el lujo para ella no es un palacete de 300 m2, sino pagar menos por la factura de la luz. Entramos en la casa de esta arquitecta a la que le encanta coser y diseñar ropa. Y es una defensora del gotelé...