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Cinco fórmulas sencillas que tiene una empresa para innovar... y no morir en el intento

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Autor: Redacción

La innovación no sólo se consigue destinando grandes recursos a la partida de I+D o lanzando al mercado un producto revolucionario. Existen fórmulas mucho más sencillas que puede aplicar cualquier empresa para adaptarse rápidamente a las necesidades del mercado, como modificar el tamaño de uno de sus productos, lanzar un nuevo envase o mejorar el servicio al cliente.

Tal y como recoge el portal especializado Basepyme.es, cualquier empresa, ya sea grande o pequeña, tiene en su mano la posibilidad de innovar sin tener que destinar grandes recursos a la famosa fórmula I+D, ni estrujar el cerebro de su plantilla hasta que encuentre la más brillante de las ideas.

Y es que en el mercado encontramos numerosos ejemplos de que toda compañía puede adaptarse a las necesidades y exigencias del mercado llevando a cabo prácticas muy sencillas, tanto como vender el mismo producto en otro tamaño.

En esta alternativa no es necesario hacer ningún cambio en el producto, sino en el volumen de la oferta. Es decir, se comercializa el mismo producto, pero en diferentes dimensiones. Es lo que hace, por ejemplo, Cola cao.

La segunda alternativa es ofrecer envases distintos, una fórmula muy utilizada en el sector de la alimentación. Un buen ejemplo serían los refrescos, que se comercializan en latas, botellas de cristal, botellas de plástico…

También es frecuente centrar la innovación en desarrollar complementos a los productos que ya tenemos. Sin ir más lejos, esto es lo que hacen los fabricantes de automóviles (un modelo de coche puede ser de gama alta o más básica dependiendo de los componentes extra que tenga: asientos, embellecedores…) o las empresas de alimentación (a una marca de chocolate puede innovar añadiendo almendras a sus tabletas).

Otra de las vías es cambiar el diseño. Para entender en qué consiste, volvemos al mundo del motor: con esta alternativa, un fabricante de vehículos puede lanzar una marca nueva cambiando el exterior de otro de los coches que ya comercializa, ya que el motor es el mismo.

Por último, las empresas también pueden innovar en la mejora de los servicios que ofrece. Por ejemplo, agilizando los plazos de entrega a los clientes (un ejemplo típico de las empresas de mensajería) o facilitando los procesos de compra al consumidor para que se esfuercen lo menos posible (los comparadores online de productos o los establecimientos outlet son dos buenos ejemplos de esta alternativa de innovación).