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El Supremo rechaza los recursos de Martín contra Jove en el pleito millonario por la venta de Fadesa

Fernando Martín, presidente de Martinsa Fadesa
Gtres
Autor: Redacción

El Tribunal Supremo ha desestimado los recursos interpuestos por Martinsa Fadesa contra Manuel Jove y Antonio de la Morena por estimar que sobrevaloraron de manera ficticia la inmobiliaria Fadesa en 2006, momento en que eran administradores de la firma. En 2007 fue adquirida por Martinsa. Así, el Alto Tribunal desestima la indemnización de 1.576 millones de euros que exigía la inmobiliaria presidida por Fernando Martín y concluye que no hubo tal sobrevaloración.

El supremo ratifica así los fallos anteriores dictados por el Juzgado Mercantil número 1 de A Coruña y por la Audiencia Provincial de A Coruña. El Alto Tribunal ha condenado además a Martinsa Fadesa a pagar las costas del proceso así como a perder los depósitos constituidos.

La acción judicial de Martinsa-Fadesa se basaba en que los datos suministrados por Fadesa, antes de ser adquirida por Martinsa, a la empresa CB Richard Ellis sobre sus activos para que los valorara eran falsos.

Según la inmobiliaria resultante de la adquisición se trataba de datos falsos y que estaban destinados a obtener una sobrevaloración de la compañía de más de 1.500 millones de euros, “lo que habría determinado el pago de  un exceso de precio por las acciones en la OPA por las que Martinsa adquirió la mayor parte de las acciones de Fadesa (casi un 87%)”, según reza la sentencia.

Para Martinsa-Fadesa los demandados, como administradores y máximos ejecutivos de Fadesa en 2006, “habrían sido los responsables de esta conducta que habría provocado el daño para la propia Fadesa, puesto que no podían ignorar que el volumen de la financiación necesaria para la operación requeriría una fusión que permitiera atender los pagos de la deuda asumida por la adquirente con los activos de la sociedad adquirida, por lo que la sobrevaloración de los activos de Fadesa terminaría por producir un grave quebranto a la propia sociedad administrada”. Efectivamente así sucedió, puesto que Martinsa-Fadesa devino insolvente y tuvo que solicitar la declaración de concurso.

El juez considera que no está justificado que se hubiese pagado un precio por encima del valor de mercado y que el valor de Fadesa quedó “contractualmente” fijado el 28 de septiembre de 2006 cuando se suscribió el contrato de fusión entre ambas compañías. Es más, los antiguos responsables de Fadesa negaban que los activos estuvieran inflados y advertían de que llamaba la atención que los gestores de Martinsa advirtieran de esta supuesta sobrevaloración cuatro años más tarde de la OPA que lanzó a finales de 2006 por 4.045 millones de euros.