Caribdis ha traído hoy la noticia de que el psicópata que comanda la dirección general de tráfico está esbozando una idea de pesadilla consistente en que quien use las carreteras tenga que pagar, a razón de unos 800 euros estimados al año. No voy a comentar lo que esto supondría desde el punto de vista del flujo económico. Ni del carácter evidentemente confiscatorio al que la tributación está llegando en España. Dudo que algo así pueda llegar a sernos impuesto. Ojalá, porque desde otros ángulos sería terrorífico: pero lo que Navarro ha pensado no es una tarifa plana sino un sistema de pago por uso. Eso sólo puede hacerse colocando cabinas de peaje en todas las carreteras y convertir con ello a España en un país intransitable, o bien obligar a los conductores a colocar un dispositivo como los del telepeaje. Esta es la opción por la que se inclina el director general de la DGT. Cada coche llevaría esta pegatina con chip que, al pasar bajo los pórticos situados sobre las carreteras, informaría al sistema central de la cantidad de kilómetros que ese automóvil ha hecho durante el ejercicio fiscal. Estoy pensando en el control gubernamental. Tener un móvil ya equivale, merced a las antenas locales de repetición, a que se pueda localizar la ubicación de la persona en un momento determinado. Esto solo se usa -en teoría- para investigar delitos. Pero es que a mí me parecería excesivo que incluso para eso pudiera usarse el sistema de medición para pago por el uso de carreteras. Cabe argumentar que solo quien tenga algo que ocultar o temer de la autoridad podría oponerse a estos sistemas. Discrepo. Por esta vía finalmente estamos sometidos a un grado de control muy peligroso. Literalmente, sin ser autor de delitos, dan ganas de prescindir de móvil y llegado el caso de prescindir de vehículo. No se trata de servidumbres como contrapartida de los beneficios de la tecnología, sino de excesos que aumentan el control sobre el individuo y para los cuales una vez producidos es de temer que no haya corrección fácil. En este momento concreto probablemente se trate de los coletazos de un monstruo agonizante, el gobierno actual. Pero con el tiempo se nos irá haciendo tragar muchas de estas píldoras. Y mientras la minoría que está en el ejercicio del poder no se someterá a las mismas restricciones que la plebe.
Cabe argumentar que solo quien tenga algo que ocultar o temer de la autoridad podría oponerse a estos sistemas. Discrepo. ---------------------------------------------------------
Hola Hierofante:
Discrepas tu y discrepamos todos los bien nacidos.
Esa era la excusa de Franco, (la de que los que no tenían nada que temer..., en fin, que no iba con ellos) cuando decretaba uno de los muchos estados de excepción que aplicó durante su mandato.
Hace poco ocurrió una agresión que todos recordamos al Consejero de Cultura de la Comunidad Murciana. Hubo un gran seguimiento mediático, pero hubo un detalle que me alarmó: el presunto culpable fue liberado a los pocos días, dado que, según la prensa, los movimientos realizados ¡Días atrás! Por su móvil indicaban que se encontraba relativamente lejos del lugar de los hechos.
Cuando traje el enlace no se me pasó por la cabeza la utilización potencialmente perversa que se le podría dar a la pegatina con chip. Muy buena observación, al margen de que el simple hecho de que se esté considerando el pago generalizado por el uso de la red de transportes -pensado inicialmente para transportistas- indica en qué situación agónica se encuentran los ingresos públicos, a pesar de lo bien que resultó contablemente hablando la cifra de déficit correspondiente a 2010, una décima por debajo de lo previsto.
3 Comentarios:
Caribdis ha traído hoy la noticia de que el psicópata que comanda la dirección general de tráfico está esbozando una idea de pesadilla consistente en que quien use las carreteras tenga que pagar, a razón de unos 800 euros estimados al año. No voy a comentar lo que esto supondría desde el punto de vista del flujo económico. Ni del carácter evidentemente confiscatorio al que la tributación está llegando en España. Dudo que algo así pueda llegar a sernos impuesto. Ojalá, porque desde otros ángulos sería terrorífico: pero lo que Navarro ha pensado no es una tarifa plana sino un sistema de pago por uso. Eso sólo puede hacerse colocando cabinas de peaje en todas las carreteras y convertir con ello a España en un país intransitable, o bien obligar a los conductores a colocar un dispositivo como los del telepeaje. Esta es la opción por la que se inclina el director general de la DGT. Cada coche llevaría esta pegatina con chip que, al pasar bajo los pórticos situados sobre las carreteras, informaría al sistema central de la cantidad de kilómetros que ese automóvil ha hecho durante el ejercicio fiscal. Estoy pensando en el control gubernamental. Tener un móvil ya equivale, merced a las antenas locales de repetición, a que se pueda localizar la ubicación de la persona en un momento determinado. Esto solo se usa -en teoría- para investigar delitos. Pero es que a mí me parecería excesivo que incluso para eso pudiera usarse el sistema de medición para pago por el uso de carreteras. Cabe argumentar que solo quien tenga algo que ocultar o temer de la autoridad podría oponerse a estos sistemas. Discrepo. Por esta vía finalmente estamos sometidos a un grado de control muy peligroso. Literalmente, sin ser autor de delitos, dan ganas de prescindir de móvil y llegado el caso de prescindir de vehículo. No se trata de servidumbres como contrapartida de los beneficios de la tecnología, sino de excesos que aumentan el control sobre el individuo y para los cuales una vez producidos es de temer que no haya corrección fácil. En este momento concreto probablemente se trate de los coletazos de un monstruo agonizante, el gobierno actual. Pero con el tiempo se nos irá haciendo tragar muchas de estas píldoras. Y mientras la minoría que está en el ejercicio del poder no se someterá a las mismas restricciones que la plebe.
Cabe argumentar que solo quien tenga algo que ocultar o temer de la autoridad podría oponerse a estos sistemas. Discrepo.
---------------------------------------------------------
Hola Hierofante:
Discrepas tu y discrepamos todos los bien nacidos.
Esa era la excusa de Franco, (la de que los que no tenían nada que temer..., en fin, que no iba con ellos) cuando decretaba uno de los muchos estados de excepción que aplicó durante su mandato.
Saludos.
Buenas noches, hierofante.
Hace poco ocurrió una agresión que todos recordamos al Consejero de Cultura de la Comunidad Murciana. Hubo un gran seguimiento mediático, pero hubo un detalle que me alarmó: el presunto culpable fue liberado a los pocos días, dado que, según la prensa, los movimientos realizados ¡Días atrás! Por su móvil indicaban que se encontraba relativamente lejos del lugar de los hechos.
Cuando traje el enlace no se me pasó por la cabeza la utilización potencialmente perversa que se le podría dar a la pegatina con chip. Muy buena observación, al margen de que el simple hecho de que se esté considerando el pago generalizado por el uso de la red de transportes -pensado inicialmente para transportistas- indica en qué situación agónica se encuentran los ingresos públicos, a pesar de lo bien que resultó contablemente hablando la cifra de déficit correspondiente a 2010, una décima por debajo de lo previsto.
Un saludo.
Para poder comentar debes Acceder con tu cuenta