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¡Cuidado! Estas son las trampas que nos tiende la mente a la hora de comprar un piso

si no tenemos cuidado, la mente nos tenderá algunas trampas que podrían hacer que nos decantásemos por la casa equivocada
Autor: Redacción

Artículo escrito por Carlos salas, colaborador de idealista news 

¿Cuánta información almacena nuestra mente cuando visitamos un piso? ¿tomamos decisiones conscientes o inconscientes? ¿es bueno comprar la casa de la que nos enamoramos? ¿hasta qué punto nos engañamos? los neurocientíficos y los psicólogos tienen algunas respuestas

Cuando visitamos un piso o una casa en venta, nuestra mente puede caer en muchas trampas. Uno de ellos es el 'déficit de atención conjunta'. El ojo humano tiene, por así decirlo, una visión central y una periférica. Si alguien nos señala algo, la visión central se impone sobre la periférica: la mente se ‘fija’ en un punto, pero ignora otros

Si estamos concentrados en ‘algo’ de la casa que nos guste, nuestra atención pasará por alto defectos, obras mal acabadas o cualquier otra información que pudiera hacer saltar las alarmas

Cuando prestamos atención a un punto concreto, “dejamos de hacer caso a todo lo que esté sucediendo alrededor de nuestro foco de luz, proporcionándonos una especie de ‘visión túnel’”, dice la neurocientífica Susana Martínez-conde en su libro 'los engaños de la mente'

No tengas prisa, reflexiona

Otro de los ‘engaños de la mente’ de los que somos víctimas es nuestra tendencia a tomar decisiones precipitadas. Se supone que es producto de la evolución, cuando necesitábamos procesar rápidamente si aquel movimiento de ramas era producto de la brisa o de un amenazante tigre de dientes de sable

“La mente desea reconocer e identificar la certidumbre lo más pronto posible ya que eso implica entrar en acción”, dice el psicólogo edward de bono es su libro 'aprender a pensar'.  Queremos resolver el problema del piso ‘de una vez’, empleando el menor número de energía y es entonces cuando tomamos decisiones precipitadas

Uno de los errores más comunes es la tendencia a ‘rellenar agujeros’ de información. La mente, como los teclados de los móviles, tiene el modo ‘autocompletar’

Si vemos al lado de nuestra casa un letrero que dice ‘parada de autobús’, pensamos que hay una línea de transporte que pasa cerca del piso que vamos a comprar, pero a lo mejor se suprimió esa línea hace tiempo. “Las ilusiones de la memoria son fruto de nuestra necesidad de darle sentido al mundo”, dice en su libro Martínez-conde. Damos muchas cosas por evidentes basándonos en indicios, y por eso nos engañamos

Y por supuesto, hay un efecto que se llama ‘captación endógena de información’. Todos la hemos experimentado. Es cuando nos bombardean con información como entregarnos un folleto o hablando muy deprisa. En ese momento, nuestra mente está en pleno diálogo interno tratando de procesar toda esa información, y no nos ocupamos de reflexionar sobre algo raro que hemos visto en ese piso

El peligro de enamorarse

No escuchar los mensajes del inconsciente puede ser un riesgo elevado. “Cuando visitamos una casa con la idea de comprarla, nos fiamos de nuestro análisis consciente: pero el inconsciente almacena mucha más información”, dice el psicólogo Manuel moreno. “El problema es que no le hacemos caso”, apunta

Esa información almacenada en el inconsciente se transforma en una voz interior que nos avisa si nos estamos equivocando o acertando. Es la intuición.

Por último, cuando tomamos la decisión de comprar el piso después de haber visto multitud de ofertas, estamos muy felices porque pensamos que no puede haber algo mejor. ¿Seguro? edward de bono afirma que uno de los errores típicos del pensamiento es creer que no puede haber nada mejor. “No deberíamos ser reacios a buscar alternativas solo porque no podemos concebir nada mejor a lo que tenemos”, dice de bono

Esa es, seguramente, la razón por la cual caemos en uno de los peores errores en la toma de decisión: enamorarse de un piso. Entonces pagaremos más de lo que vale. Como dice Leopoldo castillo, un inversor inmobiliario latinoamericano, “nunca compro pisos de los que me enamoro porque me salen caros”

He aquí unas normas para evitar los engaños a la hora de comprar:

1.- cuando hayas visto un piso, repasa por la noche mentalmente la visita y saca a la luz las señales escondidas que están en tu inconsciente. ¿Hubo algo raro? ¿te llamó la atención algo que luego perdiste de vista?

2.- de toda la información disponible, ¿cuánta puedes probar y cuánta ‘la has deducido por tu cuenta’?

3.- ¿estás seguro de que la decisión que has tomado es la mejor? ¿no hay más posibilidades?

4.- ¿te has enamorado del piso? si te gusta demasiado, ponte como norma regatear como si no estuvieras interesado