Información sobre vivienda y economía

Guía práctica para sobrevivir con tu pareja en un piso pequeño (y seguir juntos)

Gtres
Gtres
Autor: @Lucía Martín (colaborador de idealista news)

Si tu casa se parece a la celda que tuvo Nelson Mandela cuando estuvo en la cárcel y además la compartes con tu pareja, quizás necesites unos consejos prácticos para que ese espacio tan “cuco” no acabe pasando factura a tu relación.

Joaquín y Beatriz se compraron su nidito de amor en la zona de Conde Duque, en Madrid. Céntrico, con muchos locales de ocio alrededor… y diminuto, un piso abuhardillado de unos 35 metros cuadrados. Al principio les pareció una cucada… según fueron pasando los años se les hizo agobiante: apenas había espacio para uno, imaginad para dos, privacidad ninguna, roces continuos… ¿Te suena esto? No es de extrañar porque un espacio pequeño cuando es compartido con alguien más, por mucho que sea tu pareja y haya muy buen rollo, acaba convirtiéndose casi en una cárcel.

Pero no tiene por qué ser así y con ello no estamos diciendo que te mudes (que a lo mejor no te apetece o no tienes los medios económicos). ¿Quieres saber cómo vivir con tu pareja en un piso pequeño sin que el espacio se convierta en campo de batalla campal y acabéis rompiendo? Esperanza Gil, psicóloga y sexóloga en Sexualmente y el arquitecto Pablo García, de Atrezo Arquitectos, nos  dan consejos para que tu relación siga viento en popa porque como decía el exministro Pimentel, “en un conflicto, al final, tiras de recursos”.

Empecemos por la arquitectura, lo que hay es lo que hay, o como también se dice, “donde no  hay mata no hay patata”. Pero, hay soluciones:

“Creo que el problema actual reside en que en el hogar son más de tres. Él, ella (o él y él o ella y ella, poco importa) y la cantidad de ropa de ambos, por no hablar de los zapatos… si todo esto se une a que cada cosa no tiene su lugar, conflicto asegurado. Las viviendas cada vez son más pequeñas pero el consumismo mayor, no hay espacio para las personas. Las parejas deben recuperar su vivienda para ellos. Para vivir en ella, leer, descansar, asearse, cocinar…”, explica García.

- Todo pasa por el orden en casa y la limitación de almacenaje

Pero orden no es que esté ordenado, sino que cada cosa, objeto, prenda que habita en la casa debe tener su lugar y si no lo puede tener o en ese lugar falta espacio ya es un indicativo de que algo debe salir. El orden también es separar, cada uno tiene sus cosas y su lugar donde las coloca.

- Diseño minimalista. Invita al orden y detecta el desorden. Espacios despejados donde sólo figure lo necesario. Ayuda al confort visual y la limpieza. Un piso pequeño tiene que poder limpiarse rápido.

- Baño con zona de inodoro separada del lavabo y ducha. “Hay que permitir que un apretón pueda llevarse a cabo y que no afecte a la ducha relajante del otro. También encimera con dos lavabos, fundamental porque cada uno tenemos nuestros tiempos de cremas, aseos o de mirar lo guapo que estamos”, señala García.

- Armarios, armarios y armarios por todos lados y sabiendo qué se guarda en cada lugar.

- Muebles con dimensiones acorde al lugar. Es mucho más importante de lo que podemos pensar ya que afecta a nuestro confort visual y funcional el que las estancias estén proporcionadas.

- Cuarto del menaje si es posible. Hay una excepción en el orden y es el cuarto de menaje. Es necesario si es posible para el bien de la pareja la existencia de un cuarto dónde esté la ropa para lavar, la lavada, la de plancha etc. Estas tareas crean mucho desorden y si tienen su cuarto mejor que mejor.

Y abordemos ahora a los sentimientos y las relaciones de pareja:

“Sí, literalmente, tenéis un “nidito” de amor, tirad la paja y quedaos con lo esencial. Cada miembro de la pareja tendrá que seleccionar aquellos objetos imprescindibles para no tener la sensación de que vivís en un bazar. Porque seamos realistas, aunque las soluciones suecas de almacenamiento son estupendas, tienen una capacidad límite. No entrará nada nuevo a la casa sin deshacernos antes de otro objeto”, explica Gil.

-Es muy importante respetar la actividad que se está realizando en ese momento, sobre todo si lo que queremos hacer es incompatible con la misma. “Por ejemplo, no nos pongamos a jugar a la Play en el momento en que nuestra pareja está redactando la memoria de empresa del año pasado o no nos pongamos a freír patatas en el mismo habitáculo en que se está planchando una camisa blanca”.

- “Si queréis que ambos miembros de la pareja sientan ese espacio como propio, decidid juntos cómo decorarlo y dónde ubicar cada mueble de la casa”.

- “Los espacios pequeños pueden tener el efecto 'gran hermano' de modo que dentro de ella todo se magnifica. Las peleas pueden ser más peleadas pero también la pasión más apasionada”.

- “Vivir tan cerca de tu pareja cada día, puede hacer que te haga ver lo peor de ella (pero ojo, que esto también es a la inversa). Por ello, de vez en cuando, esforzaos por fijaros en las virtudes de la otra persona y no solo en aquello que os desagrada”.

- Promoved espacios para la soledad, a veces muy necesaria cuando se desea un poco de intimidad, ya sea para el ocio o… ¡descargar la ira tras un enfado! Un biombo o cortina para separar espacios puede venir muy bien para crear esa sensación necesaria de solitud.

- “Buscad actividades en solitario fuera de casa para oxigenarse así como dejar intimidad a la pareja. Comenzar a hacer deporte o salir a tomar un café de vez en cuando a solas, puede hacer más por vuestra relación de lo que creéis”, finaliza Gil.