Información sobre vivienda y economía

Tengo una grieta en casa: en qué casos me debo preocupar

Foto: Pixabay
Foto: Pixabay
Autor: Lucía Martín (colaborador de idealista news)

Esto es como lo de la grieta en el parabrisas del coche, pero en casa: acabas de ver una grieta en el techo y la gran pregunta es, ¿tengo que preocuparte realmente? ¿Puedo esperar para arreglarla o se masca la tragedia? Todos hemos tenido alguna vez grietas o fisuras en el techo o las paredes de nuestra vivienda: aparecen de repente, no entiendes a qué se debe y no sabes muy bien qué hacer al respecto.

Una grieta suele ser una patología de la edificación. Se clasifican en leve, importantes, graves o muy graves. Esta clasificación  depende más de cómo afecta a la seguridad del inmueble  y no tanto a la forma o tamaño. Podemos encontrar grandes grietas que no tienen peligro alguno y otras de menor tamaño que pueden anticipar una mal mayor”, explica Pablo García, de Atrezo Arquitectos. Te damos algunas orientaciones para que simplemente viéndolas puedas detectar cuál es su grado de importancia:

1. Grieta en la estructura

Lo conveniente es que te informes sobre cuál es el sistema estructural del edificio y veas si esta grieta se sitúa en algún elemento de la estructura como pueden ser pilares, vigas o muros. “En principio, una grieta de cualquier tamaño en un elemento estructural, como por ejemplo una vertical en pilar de hormigón, es una patología muy importante. Se trata de una pérdida de la capacidad portante a compresión de la sección  lo que compromete la estabilidad del edificio y puede ser declarado no habitable”, explica.

2. Grieta en elementos no estructurales

Si la patología no afecta al sistema estructural, pueden ser debido a un incorrecto comportamiento del sistema estructural sobre elementos que no lo son (por ejemplo, las grietas verticales en tabiques producto de una excesiva compresión). “Esto significa que han entrado a cargar esfuerzos elementos no destinados a este fin por algún fallo en la transmisión de cargas y se manifiesta en ese punto. La forma de las grietas apunta al origen del problema, y así encontramos grietas horizontales, verticales, a 45 grados...”.

3. Grietas en el techo alrededor de pilares

Adopta una forma peligrosa si se produce bordeando el pilar. Como comenta García, “podría ser un fallo en el esfuerzo cortante que produce el fenómeno del punzonamiento. Para que todos lo entendamos, es como apoyar una tarta sobre las velas. Seguramente estos elementos la atravesarán sin poder llegar a sostenerla”.

4. No confundamos grietas con fisuras

Las grietas son aquellas aberturas incontroladas de un elemento superficial que afectan a todo su espesor. Las fisuras son aberturas incontroladas que afectan solamente a la superficie del elemento o a su acabado superficial”. Tampoco hay que confundir grietas juntas de dilatación. “Las juntas de dilatación son un elemento que permiten los movimientos relativos entre dos partes de una estructura, o entre la estructura y otras con las cuales trabaja. Es una separación entre elementos constructivos en todo su espesor pero de manera intencionada”, dice.

El tiempo, la clave

“Una fisura puede ser más grave que una grieta dependiendo de su situación, pero lo más importante que hay que recordar es el factor tiempo. Si una grieta no aumenta de tamaño en años, no debería revestir preocupación. Ahora bien, si lo hace en poco tiempo es indicativo de que está viva y hay que evaluarla. En muchos casos se usa como testigo un pegote de yeso ya que es más sensible a las fisuras y se puede ver su evolución”, finaliza. En líneas generales, la grieta es más grave, porque las fisuras suelen ser superficiales y las grietas atraviesan el elemento. Pero siempre hay que ver si están en elementos de la estructura, como decíamos más arriba.

En todo caso y como consejo general, si encontramos grietas en nuestra casa lo mejor es contactar con un profesional que se quien verdaderamente nos podrá ayudar al respecto.

Ver más noticias de: 
Problemas vivienda