Nada mejor que poder disfrutar de una piscina en tu propia casa: si tienes la posibilidad de construir una, sin duda le darás un importante plus a tu inmueble. Sin embargo, es importante acertar con el material y la estética deseada teniendo en cuenta, además, tu presupuesto y las prestaciones concretas que buscas.
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En esta guía te contamos cuáles son los tipos de piscina que puedes instalar en función de diferentes parámetros: material, forma, tipo de instalación...
Tipos de piscina según su instalación
Las piscinas pueden clasificarse en función del tipo de instalación necesaria. Factores como las características del terreno, la normativa local o el presupuesto te llevarán a decantarte por un sistema u otro:
- Piscinas enterradas: Se instalan creando previamente un hueco en el terreno, de forma que el agua quedará aproximadamente en la misma línea que el suelo. Pueden ser de obra o prefabricadas y se trata de la opción más cara debido a la intervención que conlleva.
- Piscinas semienterradas: Estas sobresalen en algún punto del terreno, de forma que una parte del vaso quedará al nivel del suelo y otra sobresaldrá. El presupuesto en este caso puede reducirse, si bien el efecto estético puede ser menos limpio.
- Piscinas elevadas: Se trata de piscinas prefabricadas fijas o desmontables que se instalan sobre el terreno y que, por tanto, son mucho más baratas. Eso sí, su efecto estético, dimensiones y prestaciones también disminuyen con el precio.
Modelos de piscina según su material
Otra de las principales decisiones a la hora de instalar una piscina es la elección del material. A continuación te contamos cuáles son los más recomendables:
Materiales para el armazón de tu piscina
El armazón es la estructura que le dará forma y que luego deberá recubrirse para darle el acabado final. Puedes elegir entre los siguientes tipos:
- Piscina de hormigón: Es el material más utilizado debido a su adaptabilidad a cualquier diseño, su resistencia, su durabilidad y el gran número de acabados que admite. Puedes recubrirla con gresite o cerámica, lámina armada, liner, fibra de vidrio, pintora, microcemento, arena, minerales o roca, tal y como explica My Piscina.
- Piscina de fibra de vidrio y poliéster: Se fabrican de forma estandarizada o a medida para su posterior instalación. Son muy resistentes, más económicas y fáciles de instalar. Sin embargo, el tipo de revestimiento se limita un poco: podrás elegir entre fibra de vidrio, gresite o cerámica, lámina armada o pintura.
- Piscina de acero: Se trata de paneles prefabricados y ensamblados de acero galvanizado o inoxidable que pueden recubrirse con liner de PVC o lámina armada. Su principal ventaja es la relación calidad-precio, si bien se deberá sustituir el revestimiento de liner cada 10 años aproximadamente.
- Piscina de cristal: Elegir este material para el armazón es sin duda la opción más cara, pero también la más espectacular. Se trata de un material de altas prestaciones estéticas, limpio, duradero y resistente.
Es posible combinar un lateral o varios en cristal con el resto del armazón en hormigón, abaratando así el coste total del proyecto.
Materiales para el acabado de tu piscina
En cuanto a los posibles acabados para tu piscina, la variedad es muy amplia, tanto como lo son los precios y prestaciones de cada material:
- Piscina de gresite o cerámica: Se trata de un material muy utilizado y existe infinidad de acabados estéticos, texturas y colores. Es conocido por su buena relación calidad-precio, su versatilidad y su alta resistencia. Su único 'pero' es la necesidad de mantener limpias las juntas para evitar la aparición de moho y la acumulación de suciedad.
- Piscina de lámina armada: Esta lámina prefabricada está compuesta por una malla de poliéster recubierta con varias capas de PVC, lo que la hace muy resistente. Sin embargo, es importante una instalación adecuada y se recomienda soldarla in situ. Su vida útil alcanza los 20 años y es muy adaptable, así como resistente a químicos, movimientos de terreno y cambios de temperatura.
- Piscina de liner: Se trata de un tejido de PVC que se fija al borde de la piscina y se ajusta a su estructura por la propia presión del agua. Es menos resistente que otras opciones y debe sustituirse cada cierto tiempo, pero también es fácil de instalar y muy versátil estéticamente.
- Piscina de fibra de vidrio y poliéster: Este material es duradero, resistente y totalmente estanco. Además, no requiere un gran mantenimiento y es perfecto para reparar piscinas antiguas de obra.
- Piscina de pintura: Se trata de la opción más económica y versátil. Quizás su única desventaja es que requiere un mayor mantenimiento. Es importante elegir una pintura de buena calidad que resista el impacto de los tratamientos químicos y el efecto de los rayos solares, así como aplicarla correctamente y esperar a su completo secado.
- Piscina de microcemento: El microcemento tiene un gran valor estético y proporciona una gran estanqueidad, pero debe ser instalado por un profesional cualificado para que el resultado sea óptimo. Existen múltiples acabados (colores, texturas...) y uno de sus puntos fuertes es su alta durabilidad.
- Piscina de arena: Este tipo de recubrimiento aporta una gran belleza y un toque natural. Se aplica sobre una base cementosa y es necesario un experto para evitar defectos. Existen múltiples tonalidades y acabados, si bien los tonos tierra o los blancos son los más exitosos.
- Piscina de minerales: Se trata de un tipo de material muy estético, impermeable y resistente que suele combinar polímeros y minerales. Se aplica como un micro mortero y es posible obtener un acabado de efecto similar al del hormigón pulido.
- Piscina de roca o piedra natural: Este material se utiliza para dar un toque natural a tu piscina. Puedes elegir distintos tonos, texturas, grosores y acabados, si bien deberás invertir en una buena instalación, aplicar selladores cada cierto tiempo y llevar un buen mantenimiento de limpieza. Como contrapartida, se trata de un material de elevadísima resistencia y durabilidad.
Tipos de formas de piscina
Existen tantas formas de piscina como seamos capaces de imaginar y, de hecho, cada vez es más frecuente instalar piscinas a medida adoptando formas orgánicas y originales. Para que tengas claras tus posibilidades, estas son las principales formas que puedes encontrar:
- Piscina rectangular: Es un clásico perfecto para espacios amplios que aporta líneas limpias y mayores posibilidades de uso, incluyendo el nado y el ejercicio.
- Piscina redonda u ovalada: Las piscinas de formas redondeadas se asocian más al ocio y tienen una función estética indudable. Son perfectas para integrarlas en jardines y se adaptan bien a terrenos con trazados complejos o de reducidas dimensiones.
- Piscina en forma de riñón: Su uso es muy frecuente y se denomina así por su similitud con este órgano. Las hay simétricas y asimétricas en función de si los lóbulos que se crean tienen las mismas dimensiones o no. Muchas veces la zona cóncava y más estrecha se utiliza como área de acceso o solarium, por lo que tiene un sentido práctico además de estético.
- Piscinas personalizadas: Gracias a materiales de obra como el hormigón, la fibra de vidrio o el poliéster es posible diseñar piscinas a medida de los gustos y necesidades de cada usuario.
Nuevos modelos de piscina
La estética de las piscinas no deja de evolucionar y tiende hacia las líneas puras y limpias. Toma nota de las opciones que más se utilizan en la actualidad:
- Piscinas infinity: Su principal característica es un efecto visual de continuidad con el horizonte. Si tienes vistas panorámicas, sin duda les sacarás el máximo partido eligiendo este tipo de piscina.
- Piscinas desbordantes: Se parecen a las piscinas infinity pero, además, están diseñadas de forma que el agua circula desbordando por uno o varios de sus bordes. El efecto es relajante y refrescante.
- Piscinas con paredes de cristal: Utilizar este material en alguno de los laterales de la piscina aporta un plus de lujo indiscutible y un efecto muy interesante para sus usuarios.
- Piscina con spa o jacuzzi: Nada mejor que integrar estas prestaciones para crear un espacio de relax polivalente.
Tipos de piscinas sin obra
Las piscinas sin obra son aquellas que no requieren movimiento de terreno para su instalación. Se trata de modelos prefabricados que se colocan sobre el terreno y que se fabrican con un armazón en acero, madera, resina o PVC:
- Piscinas sin obra prefabricadas: Son modelos que se diseñan y construyen en fábrica y se trasladan de una pieza al punto de instalación. Casi siempre son elevadas y sus dimensiones no suelen ser muy grandes, tratándose generalmente de mini piscinas.
- Piscinas sin obra desmontables: Estas piscinas vienen desmontadas y pueden instalarse y desinstalarse cada verano de forma sencilla. Suelen ser pequeñas y colocarse sobre el terreno. Su principal ventaja es el precio, que baja en consonancia con una estética y prestaciones también inferiores.
¿Cómo elegir el mejor tipo de piscina?
Elegir el mejor tipo de piscina para tu vivienda depende de múltiples factores:
- El espacio disponible
- Las características del terreno
- La estética y durabilidad que buscas
- Tu presupuesto...
La mejor forma de elegir es dejarte asesorar poniendo en común todos estos factores. Así, la mejor opción será la que se adapte a tu presupuesto y las prestaciones que necesitas.
Aun así, puedes tener en cuenta los siguientes datos:
- Las piscinas más duraderas suelen ser las de hormigón, ya que pueden durar hasta 30 años con un buen mantenimiento. Sin embargo, el tiempo de instalación y el desembolso inicial suele ser algo mayor.
- En segundo lugar se encuentran las piscinas de poliéster o fibra de vidrio, que pueden durar más de 25 años. Se suelen instalar tras su prefabricación en muy poco tiempo.
- En cuanto a los revestimientos, el gresite o gres puede presentar una durabilidad superior a los 30 años, algo similar a lo que ocurre con la piedra natural, frente a los 10-20 del revestimiento de fibra de vidrio o los 10-15 años de la lámina armada, del liner o del microcemento.
¿Qué piscina puedo poner sin tener que pedir permiso?
Si va a instalar una piscina de forma permanente que requiera obra, necesitarás solicitar la licencia correspondiente a tu ayuntamiento, probablemente de obra mayor.
Distinto es el caso de colocar una piscina desmontable o hinchable sobre la superficie del jardín: normalmente no hace falta licencia, aunque algunos ayuntamientos pueden exigir presentar una declaración responsable o comunicación previa en caso de superar cierto volumen o tamaño, y/o en caso de que vayas a dejarla instalada todo el año.
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