Llega la ralentización inmobiliaria: menos inversión, ventas de viviendas e hipotecas
La ralentización económica, la elevada inflación, la subida de los tipos de interés y la incertidumbre han sido un lastre para el mercado inmobiliario en 2023. La inversión en el sector se está desplomando, mientras que las transacciones de viviendas y la firma de nuevas hipotecas han bajado con fuerza respecto al año pasado, cuando marcaron sus mejores resultados desde el boom inmobiliario. Entre los principales cambios del año destacan el tirón del sector hotelero y el residencial, que siguen acaparando la atención de los grandes inversores, el ‘sorpasso’ de la Comunidad Valenciana a Cataluña y Madrid en número de compraventas, o la llegada al mercado de inversores con un perfil más oportunista.