Comentarios: 38

Los primeros puntos comentados por el gobierno sobre la reforma laboral ya está creando polémica. La mayor se centra la posibilidad que ha abierto el gobierno de permitir a las empresas en pérdidas continuadas durante seis meses despedir a sus trabajadores (con cualquier tipo de contrato, incluido el indefinido) con una indemnización de 20 días por año

Hasta el momento, si una empresa quería despedir con 20 días por año debía hacer un despido por causas objetivas, como la ineptitud del trabajador, falta de adaptación, absentismo laboral y la necesidad acreditada de amortizar puestos de trabajo. Ahora, se concretan los plazos y los motivos, aunque aún falta acotar términos como la magnitud de las las pérdidas, el tiempo de las mismas y el concepto

El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, ha avanzado también que en el documento del Gobierno se incluye que los contratos por obra tengan un máximo de dos años ampliable a tres. Al mismo tiempo, apuesta por aumentar la indemnización de despido de 8 a 12 días en los contratos temporales. Este último punto podría entrar en vigor en 2011

Por otro lado, se hará más aplicable el contrato de fomento del empleo, utilizado actualmente sólo para determinados colectivos. Sin embargo, aún no no ha precisado cómo lo ampliarán. También confirmó que se implantará el modelo alemán para reducir la jornada laboral entre el 10% y el 70%

Para el ministro, la reforma laboral busca mejorar la flexibilidad laboral y acabar con la dualidad del mercado de trabajo. También ha advertido que no se solucionará la crisis económica "en dos días" y ha dicho que el paro ha sido un "problema histórico" en España, que siempre se ha situado en el doble que Europa

A partir de ahora, el documento será presentado por separado a sindicatos y empresarios. Posteriormente será aprobada el próximo miércoles 16 de junio por el consejo de ministros y más tarde deberá ser negociada con los diferentes grupos políticos para que, finalmente, la propuesta de reforma laboral quede aprobada en las Cortes Generales el 22 de junio

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38 Comentarios:

Anonymous
12 Junio 2010, 10:00

In reply to by anónimo 123 (not verified)

Pues si machote, muchas empresas han despedido a gente, porque les era mas rentables pagarles una indemnizacion y deslocalizar la empresa, a paises con sueldos miserables.

Y otras para meter maquinaria y ser mas rentables. Asi que eso que dices es un bobada de una persona muy poco ilustrada o meramente interesada en defensa de los empresarios que tenemos. Lastima que no tengamos mas empresarios del norte de Europa y menos del mediterraneo

Anonymous
12 Junio 2010, 9:57

Como locos estaban los empresarios peperos, que son la inmensa mayoria de los empresarios españoles , de que se llevara a cabo una reforma laboral en contra de los derechos de los grandes damnificados de la crisis, los trabajadores.

Las cajas del pp de cajamadrid(esperanza aguirre) y bancaja(el tio de la gurtel, camps) van a despedir a 2500 trabajadores por la fusion entre ambas

Despues vienen los foreros fachas, que encima son ladrilleros , a meterse con el gobierno, presionado por los derechistas sarkozy y merkel, para llevar a cabo la reforma laboral, la de las pensiones, la congelacion de pension etc.

El dinero que los empresarios africanos españoles que tenemos han trincado en las vacas gordas, debe de haber desaparecido misteriosamente. Seguramente andara mucho de el, en islas caribeñas con el sobrenombre de paraisos fiscales...viva el liberalismo. Unos pocos brutalmente enriquecidos y la mayoria pasandolas catunas para llegar a fin de mes

Hala hala comprar pisos y rezad porque no os den la patada en el culo para meter a un chaval de 25 años y pagandoles la mitad que a vosotros

Anonymous
12 Junio 2010, 13:09

¿Para cuando el despido libre para politicos que reciben 100 y lo transforman en 50 merced a su incompetencia ?

Anonymous
12 Junio 2010, 15:36

Una persona con poco dinero puede montar una empresa de poco dinero, pero no lo hace, ya sea porque realmente no sabe qué hacer o porque tiene miedo de hacer cualquier ocsa y que le salga mal. Pues bien, ese es el riesgo empresarial. El premio es ganar más que si trabajas por cuenta ejena, y la sanción no dormir y perder lo poco que tengas.
Para saber si la indemnización es poco o es mucho tiene uno que ser empresario y ver como tus cuentas se deterioran mes a mes y que, además, tienes una deuda indemnizatoria para con tus trabajadores que no es que te lleve a la ruina, sino que la supera, que supera todo tu acervo patrimonial.
En todo caso, podremos discutir si son muchos o pocos seis meses, pero lo que no puedo aceptar es que si una persona tiene 10 años de antiguedad deba pagarle una indemnización de 450 días de su último salario. Porque el primer gano 100,el segundo 200, el tecero 3000, y así sucesivamente. Conclusión: cuanto más salario y antiguedad más es la sanción por el despido o po la extinción. ¿Y esto es justo?. Porque al despedido le importa tres pimientos si el empresario se arruina o no. Es lo que le corresponde porque lo establece la ley, y a otra cosa, que todo el mundo tiene problemas.
Y así va el país. Normal que no se quiera contratar. Cuando unos reman para un sitio y otros para el contrario, lo increíble sería que la situación actual fuera distinta. En definitiva, que tenemos lo que queremos y hemos buscado o ahinco. Así que las quejas no tienen ni justificación ni posibilidad de que se modifique con la conformidad de todos. Al fin y al cabo estamos en el mismo barco pero mirando puertos distintos.

ortega3
12 Junio 2010, 19:35

In reply to by sin prisa pero… (not verified)

Creo que el análisis económicamente correcto de las indemnizaciones por despido es justo el contrario.

Estas indemnizaciones suponen un incentivo a la estabilidad (o inmovilismo) empresarial o, dicho de otra manera una penalización del dinamismo o flexibilidad empresarial.

Las indemnizaciones son un costo laboral más que forma parte del precio de esa "materia prima" (factor de producción) que llamamos trabajo.

Pongamos un ejemplo sencillo: un trabajador trabaja 200 días por año, gana 100 al año, obtiene beneficios sociales (enfermedad y jubilación) por valor de 50 y tiene derecho a una indemnización de 20 días por año trabajado.

Estos 20 días, para un trabajador que trabaja 200 días suponen el 10% de su salario, así que sumando lo todo, el empresario compra el trabajo de ese trabajador durante un año por 160 (100+50+10)

El empresario debería guardar en una cuenta el salario de esos 20 días de indemnización por despido por cada año que haya tenido contratado a ese trabajador.

El que el empresario pueda guardar él y utilizar él ese dinero hasta el día en que se produzca el despido viene a ser financieramente más o menos neutral.

Pongamos que un trabajador ha acumulado una indemnización por despido de 20.000 euros. El empresario, que es quien guarda este dinero, puede emplear esos 20.000 euros del trabajador para financiar su negocio y ahorrarse el costo financiero de pedir 20.000 euros prestados a un banco. También puede tener depositado ese dinero en un depósito e ingresar los intereses de ese dinero. Sin embargo, la indemnización que tiene derecho a cobrar el trabajador se va actualizando con los incrementos salariales: si el trabajador comenzó a trabajar en 1985 y es despedido en 2010 cobrará 20 días de salario por haber trabajado en 1990 pero no serán 20 días del salario que tenía en ese año sino 20 días del salario que tiene en 2010.

El empresario puede por tanto obtener una rentabilidad de ese dinero del trabajador que él guarda pero debe capitalizar esas indemnizaciones al ritmo que vayan subiendo los salarios. Estos dos efectos más o menos se compensan (según las subidas salariales y los tipos de interés en cada momento) por lo que no suponen ninguna ventaja o desventaja para el empresario: al empresario viene a darle igual el pagarle cada año al trabajador la indemnización de ese año o ir acumulando esas indemnizaciones y pagárselas juntas cuando al final le despida después de muchos años.

De forma que, en "condiciones normales", decir que un trabajador que trabaja 200 días por año tiene derecho a una indemnización de 40 días por año trabajado significa simplemente que tiene un salario un 20% mayor.

Sin embargo, y esta es la parte importante, la neutralidad de este cálculo se rompe cuando las condiciones no son "normales". En estos casos, el valor de esas indemnizaciones podría calcularse de forma similar al valor de una opción (un derivado financiero)

Puede ocurrir, por ejemplo, que el trabajador termine su vida laboral por jubilación en una empresa en la que ha trabajado los últimos 30 años. En ese momento, pierde el derecho a cobrar la indemnización por despido acumulada en esos 30 años y, simétricamente, el empresario gana esa cantidad (algo parecido a un crédito que le es condonado y no tiene que devolver)

También puede ocurrir que un trabajador, que lleve trabajando 12 años en una empresa, decida voluntariamente irse a trabajar a otra empresa que le paga mejor, por ejemplo. Al hacer eso, ese trabajador pierde los 12 años de indemnización acumulada y nuevamente el empresario gana esta cantidad.

Otra posibilidad es que una empresa con una plantilla antigua quiebre. Los trabajadores solo recibirán una parte de sus indemnizaciones si durante la liquidación de la empresa quebrada quedan fondos suficientes para pagarles estas indemnizaciones.

Todo esto establece un sistema de incentivos y penalizaciones realmente perverso, propios del corporatismo, la faceta económica del fascismo (el régimen laboral actual en España es de origen franquista)

En una economía libre y abierta, los salarios suben porque distintas empresas pujan al alza por los servicios de los trabajadores. Los trabajadores se van a las empresas que ofrecen mejores condiciones de trabajo abandonando las empresas que ofrecen peores condiciones. Sin embargo para que esto funcione, los trabajadores deben ser libres para cambiar de empresa y el sistema laboral español penaliza fuertemente esa movilidad. Un trabajador que lleve 20 años trabajando en la empresa "a" obtendría una indemnización de 20 años si es despedido. Si este trabajador emigra voluntariamente a la empresa "b" pierde esos 20 años de indemnización y comienza de cero.

Esto hace que este trabajador sea cautivo de la empresa "a" que guarda en su balance sus 20 años de indemnización acumulada, ya que si se marcha a otra empresa perderá esas indemnizaciones.

La empresa "b" del ejemplo, típicamente una empresa nueva en el sector, tiene que ofertar a los trabajadores unos salarios mucho más altos que los que paga "a" para que a los trabajadores les compense dejar la empresa "a" perdiendo las indemnizaciones acumuladas durante años.

Todo esto conforma una economía en la que los caciques bien establecidos quedan protegidos de la competencia de las empresas nuevas o recién llegadas.

Esta perversa estructura de incentivos también penaliza los proyectos innovadores y fomenta los planes de negocio muy conservadores y tradicionales. La razón es que el cálculo financiero de los costos laborales hace resulte favorecidos los proyectos paternalistas en los que un trabajador pasa toda su vida laboral en una misma empresa. Durante los 40 años que un trabajador trabaje para una de estas empresas, acumulará 40 años de indemnización por despido pero todo este coste laboral puede ser suprimido y ahorrado por la empresa si ese trabajador se jubila en su plantilla.

Otra consecuencia de este sistema delirante de indemnizaciones por despido es que hace que financieramente resulte muy atractivo forzar la quiebra de una empresa antigua pero viable.

Pongamos, como ejemplo, una empresa que tenga un valor de 100 y debido a una plantilla con mucha antiguedad, acumule unas indemnizaciones por despido de 150. Una empresa en una situación así hace poco recomendable el hacer nuevas inversiones porque esas inversiones quedarían atrapadas con esas indemnizaciones acumuladas en el balance. Los dueños podrían decidir no hacer nuevas inversiones y "comerse el capital" de la empresa. Podrían forzar una fuertes beneficios durante unos pocos años y vender todos los activos vendibles (desinvertir). Después de este proceso la empresa podría valer 30 y sus trabajadores acumular indemnizaciones por valor de 170. La desinversión reduce las ventas hasta llevar a la quiebra a la empresa. Las 30 unidades que se obtienen liquidando la empresa quebrada solo permiten pagar una pequeña parte de las indemnizaciones por despido. Los dueños de la empresa, al llevarla deliberadamente a la quiebra ingresan (porque se ahorran) 140 unidades de las indemnizaciones por despido de los trabajadores.

En su conjunto, este sistema de indemnizaciones, crea un tejido empresarial en el que todo está "atado y bien atado"

Anonymous
12 Junio 2010, 21:01

In reply to by luisito

Has olvidado el efecto multiplicador que en materia de indemnizaciones producen los incrementos salariales como, por ejemplo, subidas de categoría. Pensemos en un trabajador que tiene 10 años de antiguedad y un salario día de 10 € -es solo un ejemplo, claro-. Esto signifiaría que su indemnización sería de 4.500 € en caso de despido (10 años= 450 días de indemnización x 10 €/día= 4.500). Pues bien, en el momento en que le incrementes el sueldo un 20%, por subida de la categoría, automáticamente acabas de arrastrar un incremento global de la indemnización de ese 20%. Y basta con un mes, porque el salario del despido es el del último mes trabajado. Eso significa que 10 años= 450 días x 12 €/día= 5.400 €). Pensemos que si los salarios sólo subieran el Ipc entonces podría aceptarse que el empresario estaría retendiendo un salario diferido que se estaría actualizando con la aplicación del ipc, pero cuando se introducen subidas de categorías u otras ventajas sociales en especie, el tema se dispara por su efecto cumulativo.
Claro que la solución sería sencilla: no subas a nadie el salario por encima del ipc ni menos aún de categoría. Pero no parece que esta sea la solución lógica, ¿No?

caribdis
13 Junio 2010, 14:10

In reply to by luisito

Buenas tardes, luisito. Me ha gustado mucho tu intervención de ayer, a las 19:35, y tu punto de vista sobre las indemnizaciones por despido. En especial este párrafo. Pongamos, como ejemplo, una empresa que tenga un valor de 100 y debido a una plantilla con mucha antiguedad, acumule unas indemnizaciones por despido de 150. Una empresa en una situación así hace poco recomendable el hacer nuevas inversiones porque esas inversiones quedarían atrapadas con esas indemnizaciones acumuladas en el balance. Los dueños podrían decidir no hacer nuevas inversiones y "comerse el capital" de la empresa. Podrían forzar una fuertes beneficios durante unos pocos años y vender todos los activos vendibles (desinvertir). Después de este proceso la empresa podría valer 30 y sus trabajadores acumular indemnizaciones por valor de 170. La desinversión reduce las ventas hasta llevar a la quiebra a la empresa. Las 30 unidades que se obtienen liquidando la empresa quebrada solo permiten pagar una pequeña parte de las indemnizaciones por despido. Los dueños de la empresa, al llevarla deliberadamente a la quiebra ingresan (porque se ahorran) 140 unidades de las indemnizaciones por despido de los trabajadores. Me da la impresión de que la reforma laboral permitirá a los empresarios hacer muchos ajustes de cuentas. Además, como ha escrito algún compañero en el foro, supone una invitación a manipular el balance de una empresa para sacarse de encima algunos trabajadores que se consideraban blindados hasta ahora. Su error de cálculo ha consistido fundamentalmente en creer que nadie se atrevería a modificar una legislación que parecía tener carácter de Ley Fundamental (¿Fuero del Trabajo?). Sinceramente, no creo que los cambios normativos, aunque la mayoría sean necesarios, contribuyan a crear empleos de calidad, sino todo lo contrario; su función esencial es estratégica: consiste en romper la resistencia de los currantes a aceptar rebajas salariales medias de un 20%. De hecho, al margen de que la reunión se celebre el próximo viernes en La Moncloa, no será zapatero quien reciba a Strauss-Khan, director del FMI, sino que UN titular correcto debería intercambiar LOS APELLIDOS. Un saludo.

Anonymous
13 Junio 2010, 15:56

In reply to by caribdis

Salud caribdis, desde luego que no es , te recibo es , estate alli que voy a verte , sin ninguna duda . Salud

caribdis
14 Junio 2010, 0:48

In reply to by merlin (not verified)

Salud caribdis, desde luego que no es , te recibo es , estate alli que voy a verte , sin ninguna duda . Salud merlín, me resulta más fácil traducir los artículos de sanja de novosti. Imagino que te referías a dominique strauss-kahn avisando a zapatero de su visita, je, je. Salud.

ortega3
13 Junio 2010, 17:21

In reply to by caribdis

Yo no creo que se vaya a hacer una reforma laboral. Lo que pretenden es aplicar una capa de maquillaje que engañe a los mercados. El problema es que engañar a los mercados es muy difícil y además no sirve de nada.

Los mercados, cuando se les permite funcionar bien, son como un termómetro que mide la realidad económica. Manipulando o engañando al mercado se conseguirá que ese termómetro indique otra temperatura pero el trucar las cifras no hará que cambie la temperatura. Si manipulamos los indicadores que suministra el mercado, algo que se está haciendo de manera masiva los últimos años, solo lograremos que los recursos sigan asignándose de manera equivocada. Esto, naturalmente, solo empeorará el problema y es además un juego que no puede durar mucho más debido a que los recursos han sido agotados por completo. No queda ahorro real en el mundo que pueda seguir despilfarrándose.

Toda la legislación laboral española parte de una mentalidad feudal, anterior al capitalismo y que contiene un completo desprecio por el trabajo y por el trabajador. Se considera que el trabajador solo logra sobrevivir porque el empresario caritativamente le proporciona un trabajo y el salario sería algo así como una limosna entregada al trabajador.

La legislación laboral, esgrimida como una bandera social primero por el régimen franquista y luego por gobiernos, partidos, sindicatos y otros parásitos aristocráticos pertenecientes a ese monstruo llamado estado, se vende como un mecanismo que protege a los trabajadores de los empresarios, que impide que los trabajadores sean explotados y que fuerza a los empresarios a ser más generosos con sus limosnas.

Es un caso claro del "efecto chamán". Aunque es la naturaleza quien proporciona la lluvia que riega las cosechas, el chamán se apropia la autoría de esa lluvia. Una vez que los miembros de la tribu creen que es el chamán quien produce la lluvia y que sin el chamán no habría lluvia ni cosecha, el poder del chamán está garantizado.

La mentalidad feudal, servil, caudillista y caciquil de los españoles hace que este esquema anticapitalista de desprecio por el valor del trabajo tenga un exito asegurado. Lo que garantizaría la dignidad en el trabajo y el aumento de los salarios reales no sería el que los trabajadores se ganaran por si mismos esas mejoras en las condiciones de trabajo y en los salarios sino que el señorito del cortijo (el conde, el gobierno, el sindicato, el político) les concediesen graciosamente esos derechos.

Todo esto, por supuesto, es falso. Las mejoras en las condiciones de vida de los trabajadores han sido siempre debidas al esfuerzo de esos trabajadores y jamás a algo que hayan logrado gobiernos o sindicatos. Sin embargo la mentalidad paternalista y caciquil del trabajador español medio ha hecho muy fácil lograr que agradezca a gobiernos y sindicatos que le parasitan los logros que solo se han debido a su propio esfuerzo.

Las contrataciones, como cualquier transacción económica, deben ser económicamente sostenibles, deben crear valor económico. El aumento de los salarios solo puede provenir de que haya un aumento del valor económico generado por el trabajo.

Esto último depende del grado de capitalización de la economía y de que la actividad económica sea intensiva en capital. La producción depende siempre de una mezcla adecuada de capital y trabajo. El aumento de la proporción de capital crea una escasez relativa de trabajo lo que hace que el valor de ese trabajo crezca y suban los salarios reales.

Si los salarios en Alemania son mucho mayores que en Marruecos es debido a que en Alemania hay mucho más capital y muchos más capitalistas.

Lo que impide en España acabar con el desempleo y lo que impide que crezcan los salarios reales es esta falta de capitalización de la economía. Una abrumadora mayoría de los recursos económicos en España son extraídos de la economía productiva y inyectados por la fuerza del intervencionismo en actividades aristocráticas y caciquiles, no productivas. En este sentido, no solo la totalidad del sector público en España es un mero parásito económico, sino que la totalidad de las "empresas" del ibex, por ejemplo, son también parásitos económicos que nada tienen que ver con las genuinas empresas en un mercado libre.

No va a hacerse una reforma laboral pero aunque se hiciese una reforma laboral que liberalizase en mercado del trabajo tampoco veríamos desaparecer el desempleo o crecer los salarios reales.

Puede parecer "de sentido común" que un empresario, que es un "comprador de trabajo", mejora su situación si los salarios se reducen pero esto, en general, no es cierto. No es cierto porque, macroeconómicamente, una reducción de los salarios, que reduce los costes de producción del empresario, también reduce la capacidad adquisitiva de los consumidores. Los trabajadores no solo son proveedores para las empresas sino que también son los clientes finales de esas empresas. En una economía intensiva en capital, en la que el costo de producción depende mayoritariamente del costo del capital, la reducción de los salarios reduce los beneficios de las empresas. Por ese motivo, para hacer crecer sus beneficios, las empresas de las economías capitalizadas suben constantemente los salarios de sus trabajadores. Mientras que en las economías descapitalizadas, como la española o la venezolana, los salarios se reducen constantemente.

El problema del mercado laboral español es mucho más profundo que el de unas indemnizaciones por despido elevadas. Es un problema de parasitismo o de "horquilla" de mercado.

Aunque en los manuales elementales de economía de mercado se explica que un mercado tiene un "precio de mercado" un precio de equilibrio en el que se encuentran la oferta y la demanda, esto es una simplificación. Un mercado tiene siempre dos precios: un precio de venta (ask), más alto, y un precio de compra (bid) algo inferior. Entre estos dos precios hay una "horquilla" y la amplitud de esta horquilla mide el grado de ineficiencia, mafiosidad, o falta de liquidez de ese mercado.

La horquilla de precios en el mercado de trabajo en España tiene una amplitud mostruosa lo que nos indica que es un mercado completamente mafioso. Esto hace que la economía española tenga dos graves problemas de desajuste con sus salarios. El primer problema es que los salarios en España son ridículamente elevados. El segundo problema es que los salarios en España son ridículamente bajos.

Esta "paradoja keynesiana" puede producirse debido a la horquilla. El salario que paga el empresario es mucho más elevado que el salario que cobra el trabajador. La diferencia es robada por la mafia del mercado laboral (el estado parasitario y sus amigos falsos empresarios del boe)

Los elevados salarios que pagan los empresarios hacen que los productos sean muy caros a la vez que los bajos salarios que reciben los trabajadores hacen que la baja capacidad adquisitiva de los consumidores hace que sean incapaces de comprar esos productos.

La única via en España, y en el resto del mundo, para acabar con el desempleo y salir de la depresión es reducir esa horquilla acabando con el parasitismo que representa la aristocracia dirigente ("estado" y "empresarios a la sombra del poder")

Descartado el uso del invento del doctor guillotin, que solo sustituiría una aristocracia parásita por otra, la única esperanza de terminar con la pobreza es la economía libre (también llamada "sumergida").

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