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La antigua 'chica Bond' que se convirtió en la diseñadora de interiores más demandada del planeta

Autor: Hoja de Router (colaborador de idealista news)

En 1969, Anouska Hempel tenía una misión: tomaba parte en los preparativos de una guerra bacteriológica a las órdenes de Stavro Blofeld, el archienemigo del famoso agente secreto James Bond.

Afortunadamente, Anouska Hempel jamás llevó a cabo semejante atropello. Ella solo era un actriz, claro. Interpretaba a uno de los ángeles de la muerte que Blofeld tenía a su cargo para materializar su malvado y destructivo plan. Salía en la película, pero Hempel no pasará a la historia solamente por ser una 'chica Bond'. También conocida como Lady Weinberg, Anouska es una de las diseñadoras de interiores más solicitadas y admiradas del mundo.

Sus grandes ojos azules, sus sensuales labios y su cabello dorado llevaron a esta neozelandesa a pasearse entre camerinos durante la década de los setenta, pero apenas tuvo suerte en el mundo del séptimo arte. Su mayor éxito fue, precisamente, haber interpretado a la chica australiana en '007 Al Servicio Secreto de su Majestad'.

Tuvo papeles más importantes en películas de segunda categoría, como 'Las cicatrices de Drácula' o 'Black Snake', aunque se dio cuenta, finalmente, de que el cine no era lo suyo y se decantó por lo que realmente le entusiasmaba: el diseño de interiores. “Para seguir siendo una actriz de segundo nivel, pensé que preferiría ser diseñadora. Sabía que podía hacer que las cosas lucieran bien”, señala en una entrevista.

 

Lo sabía desde la tierna edad de cinco años. “A esa edad organizaba las cosas de todo el mundo”, afirma. “Si no me gustaba cómo estaba, lo volvía a colocar”. Hasta que en 1974 Hempel invirtió todos sus ahorros en comprar una casa en South Kensington, uno de los barrios del centro de Londres, que se convertiría después en su centro de operaciones.

Cuatro años más tarde abría Blakes Hotel, considerado el primer hotel-boutique de lujo del mundo. Caracterizada por su fachada de color negro, la pequeña casa de estilo victoriano se convirtió en un lugar de referencia para la 'jet set' de la capital británica gracias a que Hempel sabía de primera mano lo que andaban buscando.

“A raíz de mi trabajo en el cine y la publicidad, siempre estaba conociendo a gente que viajaba alrededor del mundo y siempre decían que, cuando venían a Londres, no tenían un lugar en el que quedarse”, explica Hempel.

La fusión del estilo oriental y occidental se convirtió en el secreto para que Blakes Hotel se transformara en todo un símbolo para la ciudad, y definió además el estilo de la decoradora. De esta misma forma ha decorado el interior de los Blakes Hotel de Ámsterdam, Singapur y el ya cerrado Hempel Hotel (este último, eso sí, con un toque más minimalista).

El estilo de la neozelandesa es bastante característico. Cada proyecto cuenta con figuras decorativas que la propia Hempel ha comprado en sus viajes. “En cualquier lugar al que vaya siempre encuentro cosas para llevarme. Incluso cuando camino por Harrods veo algo viejo y lo compro”.

La vivienda en que reside hoy en día, en el barrio de Knightsbridge al oeste de Londres, recuerda a los hogares japoneses. Hempel posee además Cole Park, una casa de campo a las afueras de la capital, y un velero turco que bautizó como Beluga. Todos siguen el lema de Hempel, “diseñar, refinar y repetir”, individualmente, aplicado a cada detalle.