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Mucho mejor que Ikea: los muebles del futuro se montarán solos

Autor: Hoja de Router (colaborador de idealista news)

Los muebles de Ikea, además de baratos, son fáciles de montar, o al menos esa es la intención de la compañía. El secreto de la empresa de muebles sueca para que nos convirtamos en unos manitas reside en el manual de instrucciones que incluye cuando compramos, por ejemplo, una mesa 'Akerlstorp', una estantería 'Mulig' o un sofá 'Ektorp'. 

Pero quizás en un futuro ya no necesitemos al hombrecillo blanco de Ikea y la compañía pierda el título de rey de los muebles fáciles de montar. Porque quizás en un futuro los muebles que adquiramos se armen ellos solos, y detrás de esta revolución podría encontrarse nada más y nada menos que el MIT. 

En concreto en el Self Assembly Lab, un laboratorio en el que varios investigadores de la prestigiosa institución llevan tiempo estudiando la forma de construir estructuras que se monten y desmonten por sí mismas, sin la ayuda de una máquina o una persona. 

Y parece que tanta investigación está dando sus frutos. El pasado mes de abril, en la Feria del Mueble de Milán, el laboratorio presentó la llamada “mesa programable”, el primer mueble que aparece con tan sólo un leve empujón. 

En realidad, podríamos pensar la mesa no es del todo automontable si necesita, precisamente, que le echen una mano. Según sus creadores, la idea es que el mueble se arme solo una vez que haya sido extraído de la caja en la que llega hasta el consumidor. Bastaría empujar la mesa hacia fuera para que saltara y saliera de una pieza. 

Para diseñarla, los científicos del MIT han contado con la colaboración de la firma italiana Wood-Skin, la empresa fabricante del material clave del que se compone el mueble: una pieza de madera que se comporta como una tela

Está formada por dos capas de madera que envuelven, como si fuera un sándwich, un trozo de textil lleno de sensores, bastante fuerte y flexible. En la madera, los diseñadores dibujan formas geométricas que guían la forma en que ha de doblarse para crear una forma. Gracias a la ayuda de un programa informático, desarrollado y patentado por ellos mismos, la tela inteligente se mueve por las guías, desplazando al mismo tiempo la madera. 

Los científicos del laboratorio del MIT aprovecharon la insólita propiedad de la tela de Wood-Skin y la unieron al esqueleto de la mesa (un marco de madera). Los investigadores programaron el tejido inteligente de forma que se estirara y tirara de la estructura al percibir una energía externa, en este caso la generada por el empujón o la futura sacudida para salir de la caja. 

Además de la mesa programable, el equipo de investigación liderado por Skylar Tibbits está inmerso en otros proyectos de autoensamblaje que muestran cómo unir distintas piezas gracias a distintas formas de energía. Sirvan de ejemplo 'Chair Test', una silla se arma sola en un contenedor lleno de agua al emplear las corrientes que se generan, o 'Aerial Assemblies', que en lugar de agua aprovecha la energía que originan las corrientes de aire. 

El objetivo que hay detrás de tales experimentos no es otro que crear un proceso de construcción que no necesite la intervención de una máquina o de una persona y resulte adecuado en situaciones como la asistencia en casos de catástrofe -donde no se podría usar la tecnología- o en el espacio.

La empresa italiana tiene la intención de comercializar la mesa, además de fabricar nuevos muebles que sigan esta técnica, pero todavía queda tiempo para que veamos muebles que salten de la caja y se monten por si mismos. De momento, toca conformarse con el manual de instrucciones de Ikea.