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Ideas de decoración: ordenadores clásicos reciclados en muebles de diseño (fotos)

Autor: Hoja de Router (colaborador de idealista news)

Da pena deshacerse de un móvil o un ordenador cuando se han roto o se han quedado obsoletos. Tantos mensajes y correos electrónicos enviados, tantos juegos y películas, tanto tiempo compartido que resulta inevitable que nos inunde la nostalgia cuando pensamos que no los volveremos a utilizar. 

Pero no tendría por qué ser así. Que se lo pregunten a Klaus Geiger, un diseñador alemán que ha dedicado parte de su tiempo a reciclar sus antiguos Power Mac G5 de Apple y convertirlos en bancos de madera, mesas e incluso cajoneras. Una forma de recuperar el uso de uno de los ordenadores más exitosos de la compañía de la manzana mordida. 

La elección no ha sido al azar. Aprovechando que es la primera máquina de Apple con una superficie de aluminio, unida desde la parte de atrás hacia delante, y con dos chasis en ambos extremos que funcionan de sujetamanos, Geiger sólo ha necesitado hacerse con una tabla de madera y fabricar, así, un banco en el que sentarse y disfrutar de una bonita tarde de verano. 

Aunque su imaginación resultó ser demasiado inquieta y no se conformó con un simple banco. De ahí que otra de sus creaciones fuera una curiosa mesita de noche, que montó uniendo dos torres, colocando un par de tiradores en su interior y un cristal en la parte superior, a modo de apoyo. Y menos tiempo y esfuerzo le costó crear una cajonera.

 

En una entrevista, el diseñador alemán señaló que la obsesión de Steve Jobs por un diseño sencillo y limpio - que aún conserva la compañía -, ha facilitado la transformación de lo que en su día fueron los ordenadores más rápidos de la manzana mordida. Según Geiger, el compromiso de Apple con la simpleza y la elegancia ha permitido la creación de un estilo modernista que cualquiera de nosotros querría para su salón. 

La máquina

El Apple Power Mac G5, lanzado en 2003, se caracterizó por ser el primero en incluir puertos USB y un disco duro de la serie ATA que aumentaba considerablemente la velocidad de su predecesor, el G4. Es también una de las CPU más altas de la historia de Apple y una de las más huecas, con numerosos espacios que permitían disipar el calor. 

La colección 'benchma[r]c no ha sido la única en nacer gracias al reciclaje de un diseñador. El año pasado, Benjamin Rollins reunió centenares de placas base, discos duros, y numerosos CD-ROM, procedentes de los antiguos equipos que tenían colegios y oficinas, para fabricar una mesa, diseñar un sillón y una silla, construir su propia mesita para el café o montar un simple armario. 

El verde oscuro tan característico de los circuitos, y los cables que surcan estos muebles, les dan un toque 'geek' que logró entusiasmar a la mismísima Lady Gaga

 

Rollins se alejó de la manzana mordida para crear su propio mobiliario. No así Ryan Orr, un diseñador neozelandés que se decantó por dos Power Mac G4 - sacados a la venta en 1999 - para montar una mesita que tendría cabida en cualquier salón 'hipster'. Eso sí, Orr le dio unos cuantos detalles ornamentales para convertir el mueble en algo más futurista (si cabe). 

Muebles ecológicos 

Todos estos diseños responden a la conciencia medioambiental de los artistas, inquietudes que sienten y plasman en sus obras. Denuncian el problema de la obsolescencia programada y sus consecuencias: la contaminación y la acumulación de chatarra electrónica.

En muchas ocasiones, las viejas joyas tecnológicas terminan en los vertederos de países más pobres dejando a la intemperie componentes tan contaminantes como el plomo, el mercurio o el cadmio. A pesar de que la Unión Europea obliga a los fabricantes a utilizar componentes reutilizables, en países como China o India las leyes aún permiten a las empresas fabricar empleando materiales como estos.

Sin duda, reciclar con una función decorativa toda esa electrónica que acabamos desechando es una opción más responsable (e incluso barata) que acudir al Ikea.